Estoy seguro que les ha ocurrido. Oyen sobre un libro, se emocionan y corren a comprarlo en Amazon. Pasan dos semanas y llega el libro a su casa. Para entonces ya escucharon sobre otro libro y están obsesionados con eso mientras que el que acaba llegar no podía interesarles menos. Este tipo de comportamiento inmaduro (o de trastorno por déficit de atención, si soy honesto) explica en gran medida a) por qué adoró la opción del Kindle en Amazon que me permite comprar y leer el libro que quiero en ese preciso instante cuando me urge, y b) mi excusa débil de porqué nunca había leído la novela de BLINDSIGHT del canadiense Peter Watts, a pesar que llevaba más de seis años juntando polvo en mi casa.
Había leído en alguna ocasión su anterior STARFISH, que me encantó, y varios de sus cuentos, pero nada me preparó para este shock cultural. A partir de ese viejísimo cliché de la ciencia-ficción, el del Primer Contacto, Peter Watts logra aquí algo verdaderamente diferente y fresco. Lo más curioso es que Watts publicó esta novela gratis en el internet por medio de una licencia de Creative Commons, y según él eso fue lo que la salvó de morir en el anonimato absoluto. Poco después la nominaron a un Campbell, un Locus, y hasta un Hugo (y no tengo la menor idea por qué no ganó) (*). El mismísimo Charles Stross la describió de la siguiente manera: “Imagine a neurobiology-obsessed versión of Greg Egan writing a First Contact story from the point of view of a zombie posthuman crewman aboard a starship captained by a vampire”. Por su parte, Elizabeth Bear opina que es la mejor novela de Ciencia-Ficción Dura que se ha escrito en lo que va del siglo XXI, y aunque suena hiperbólico simplemente no tengo argumentos con qué discutirle. En efecto, leyendo esta novela volví a sentir la misma emoción que recuerdo cuando leí por primera vez los cuentos de Egan hace más de 20 años. La sensación de estar leyendo algo completamente nuevo.
La exuberancia de ideas en esta novela es verdaderamente insólita, no solo cada página sino casi cada oración, todas y cada una reguladas bajo la más rigurosa ciencia-ficción dura. Hasta la presencia de los vampiros tiene explicación neurológica (e histológica). La ambición de ideas incluye a los mismos personajes, todos únicos. Aparte de los dos que ya mencioné arriba, está Susan James, una esquizofrénica con cuatro personalidades, cada una tan importante a la trama como los demás (déjà vu de la Crazy Jane de Grant Morrison en DOOM PATROL), una esquizofrenia intencional, lograda mediante cirugía para particionar su cerebro y crear unidades de procesamiento analítico separadas. (El protagonista es autista porque su madre le hizo una hemisferectomía radical que le amputó medio cerebro). La discusión sobre cómo los seres humanos teníamos nuestra personalidad fragmentada hasta muy recientemente por razones evolucionarias me deja boquiabierto. Tenemos además a Isaac Szpindel, un biólogo que irónicamente es más máquina que hombre, y que literalmente ve rayos-X y conoce el sabor del ultrasonido. Algunos críticos, gringos por supuesto, se quejaron que ninguno de estos personajes es particularmente simpático o agradable. Quizá, pero todos son interesantes a mas no poder. Fascinantes, inclusive diría yo. La clase de personajes sobre los que me gusta leer. Los que se ofenden fácil mejor aléjense de este libro.
Algunos
párrafos son bastante técnicos, hay que explicar de antemano. A mucha gente
esto no les gusta. A mí me molestan cuando son infodumps descarados, que el
autor no sabe cómo incluir de otra manera, pero en el caso de BLINDSIGHT esto no ocurre. Por otra parte,
es imposible negar que no son sencillos. Aun con los apéndices al final, tuve
que leer algunas partes un par de veces antes de poder estar seguro de entender
lo que estaba ocurriendo. Las ideas filosóficas, también, son bastante atrevidas.
El argumento de la Habitación China, por ejemplo, es sorprendente, y una
contraparte interesante de la Prueba de Turing. El mismo título de la novela se
refiere al estudio ontológico y epistemológico de ciertos estados mentales, sus
efectos y causas.
A
pesar de las palabras de Stross, debo decir que el principio me recordó más a
Clarke (sobre todo el de los 70s), y conforme avanza la historia y se
desarrolla el tema de Primer Contacto con seres verdaderamente alienos, y cuestiones sobre la identidad
y la consciencia saltan al frente, me puse a pensar más en el Stanislaw Lem de SOLARIS (si me perdonan la comparación algo
fumada), o quizá en la menos conocida THE
INVINCIBLE, también de Lem. Supongo que existen peores autores y obras con
los que ser comparados. Para hacerles el cuento corto, en el improbable caso
que sean tan estúpidos como yo y nunca la hayan leído, pues acaben de leer esta
postal ya y vayan corriendo a leer BLINDSIGHT.
Aquí
les dejo el link con el texto completo. Recuerden que no es una copia pirata,
sino la novela oficial que Peter Watts ofreció gratis en internet:
http://www.rifters.com/real/Blindsight.htm
(*)
La novela ganadora, RAINBOWS END de
Vernor Vinge, casualmente también era de CF Dura pero según yo, aparte del
antisociable protagonista que la verdad me caía bien, en realidad ofrece muy
poco en comparación al libro de Watts. (Honestamente se me hizo algo tediosa y
sin razón de ser). Por otra parte algunos de ustedes se acordaran que tan solo
el año anterior la SPIN de Robert
Charles Wilson le ganó el Hugo a la ACCELERANDO
de Stross, ¿así que qué diablos se yo?




















