domingo, 24 de agosto de 2014

EL DOCTOR HA MUERTO, LARGA VIDA AL DOCTOR

No es fácil convertirse en el nuevo Doctor. La audiencia se ha encariñado con un Doctor después de años y de repente, sin que nadie nos consultara, llega uno nuevo. Para nada ayuda el hecho que el “nuevo” debe dedicar sus primeras escenas, a veces el episodio completo, a actuar como un idiota, haciéndola de un Doctor confundido por su nueva regeneración. (Según recuerdo, Tennant se la pasó dormido en una cama la mitad de “The Christmas Invasión”, su primer episodio). El trauma no es solo para el personaje, es para nosotros también. ¿Debemos lidiar con todo esto y además resulta que el “nuevo” es un idiota? Con el tiempo esto mejora pero a veces es difícil librarse de primeras impresiones...


El debut de Peter Capaldi no fue perfecto, en mi opinión, pero me gustó. Sobre todo Peter Capaldi. Todavía es difícil ver qué tipo de Doctor va a ser, pero el cambio instantáneo de personalidad se aprecia como una bocanada de aire fresco. Un Doctor más obscuro, más serio. Más ambiguo. (¿El robot saltó, o lo empujó el Doctor?). Por más bien que me caía Matt Smith debo admitir que ya era necesario. Hay que mencionar que mucho crédito le corresponde a la dirección de Ben Wheatley, el mismo de KILL LIST y, sobre todo, A FIELD IN ENGLAND. Detallitos como cuando Clara está en el pasillo (aguantando la respiración como en una pesadilla) y descubre más y más cadáveres androides a su alrededor. Hay una sensación de horror sin esperanza que no viene del guion sino de la manera en que lo filmaron. El horror viene, además, no de los cadáveres en sí sino del hecho que el Doctor, la persona en la que más confía en todo el mundo, la acaba de abandonar. Esto sería impensable con Matt Smith. Jamás ocurriría. Ese es el encanto de un nuevo Doctor. Que no sabemos de lo que es capaz todavía.


Algo que disfruté también fue la simetría del guion de Moffat (se le ha cuestionado su trabajo como show runner, pero que yo sepa nadie niega que el señor escribe los mejores episodios), con los androides que intentan reconstruirse una y otra vez, y el Doctor haciendo esencialmente lo mismo con su regeneración. Las dos caras de la misma moneda. En algún momento Capaldi usa la analogía de una escoba que creo ilustra todo esto a la perfección. “Con el tiempo hay que cambiarle el palo a una escoba. Luego el cepillo. ¿Sigue siendo la misma escoba? Pues claro que no.” El Doctor lo dice para explicar que el androide se ha remplazado él mismo tantas partes que ya desde hace mucho tiempo dejó de ser el mismo. Del ser original ya no queda nada. Por desgracia el Doctor es igual. Brillante.

Habiendo dicho todo eso…
 

Si existe una Companion en toda la historia del programa a la que no tendría que haberle molestado que el Doctor se regenerara, o se hiciera viejo, es Clara (ella conoció a todos los Doctores, incluyendo el Primero, y fue la única que simpatizó con el War Doctor), pero en fin… Supongo que el episodio necesitaba de alguien con la que el público se pudiera identificar. Y vaya que el público, guiándome por los comentarios en línea, no estaba muy conforme con un Doctor “viejo”. A mí se me hizo un buen detalle desde la primera vez que lo escuché, pero para la gente que empezó a ver DW desde Eccleston debe haber sido algo muy extraño.

En resumen, un inicio muy prometedor. ¡Que venga el resto de la temporada!

domingo, 17 de agosto de 2014

LOS CUENTOS DE ROBERT SILVERBERG


Recuerdo con mucha claridad cuando me entere hace como 25 años que una editorial se iba a animar a publicar todos los cuentos de Robert Silverberg, uno de mis escritores favoritos, en una serie de volúmenes gruesos. Supuestamente, los librotes iban a salir uno por año durante la siguiente década. Con mucha ilusión compré el primer volumen, SECRET SHARERS, lo devoré de principio a fin en un fin de semana frenético, y me senté a esperar el siguiente volumen. Y esperé, y esperé. El segundo libro nunca salió. (Bueno, muchos años después me enteré que en Inglaterra publicaron un segundo volumen en una edición limitada, pero en aquellos días prehistóricos anteriores al internet uno no se enteraba tan fácil de este tipo de cosas y conseguirlas era todavía más difícil. En todo caso los demás volúmenes que prometieron jamás aparecieron)
 

Hubo varias razones para que este proyecto no se pudiera llevar a cabo, una de las cuales era la imposibilidad del mismo. Una serie de libros coleccionando los mejores cuentos de Silverberg ya sería muy ambiciosa. Una que pretenda juntar todos los relatos que ha escrito es absurda. Recordemos que Silverberg empezó a escribir en una década donde el mercado de las revistas de CF no era el que conocemos hoy en día, sino donde más de una docena de revistas, entre profesionales y semi-profesionales, competían por la atención de los lectores. A las revistas les urgían cuentos y más cuentos con los que poder llenar sus páginas, y jóvenes como Silverberg, emulando a los autores pulp de los 30s, estaban más que dispuestos a satisfacer esta demanda. Tan solo en 1957 Silverberg publicó más de 100 cuentos (en 1956 fueron más de 60, mientras que en 1958 fueron más de 80), y ni mencionemos los que escribió pero no pudo vender. Silverberg era una fábrica de ficción, escribiendo en promedio un millón de palabras al año (alrededor de 3 mil páginas). Aun cuando las revistas a duras penas pagaban un centavo por palabra, el señor era capaz de pagar la renta y vivir bien solo con escribir (desgraciadamente esos días ya no existen). Hay que aclarar que la mayoría de estos cuentos… no eran muy buenos, que digamos. Silverberg mostraba cierta ambición y talento literario, pero en realidad lo que quería era pagar las cuentas. No sería sino hasta que el boom de las revistas se desplomó algunos años después que esto cambiaria.
 

Todo esto a manera de torpe introducción al punto de esta postal, ya que recientemente descubrí, casi por accidente, que hace un par de años Subterranean Press había reiniciado el noble proyecto de juntar la ficción corta de Silverberg en una serie de libros, y a diferencia del anterior intento han logrado avanzar bastante en muy poco tiempo, con ocho volúmenes ya publicados y el siguiente a punto de salir en un par de semanas. De nuevo, no pretende ser una colección total de sus cuentos, pero tampoco se limita a publicar solo sus relatos mejor conocidos, quedándose en un término medio que resulta muy satisfactorio. Por el momento voy por el segundo volumen, TO THE DARK STAR, que en mi opinión es donde en serio comienzan los fuegos artificiales.


Este volumen cubre los años de 1962 a 1969, un periodo donde Silverberg además de escribir novelas tan revolucionarias como THORNS, DOWNWARD TO THE EARTH (su primera novela que leí, gracias a Martínez Roca, como REGRESO A BELZAGOR), THE MAN IN THE MAZE, NIGHTWINGS, UP THE LINE, THE MASKS OF TIME, THE GATE OF WORLDS, etc, etc, se tomó el tiempo para escribir varios cuentos cortos tan experimentales y novedosos a su manera como sus novelas. Este era un Robert Silverberg renacido de sus cenizas como un fénix, que ya no escribía para pagar la renta sino para crear arte. En vez de un centenar de cuentos basura ahora enfocaba sus esfuerzos en una docena al año apenas.


TO THE DARK STAR incluye pequeñas joyas como “To See the Invisible Man”, quizá el primer gran relato que Silverberg escribió, que sale de una línea perdida de “La lotería de Babilonia” de Borges, donde un hombre es sentenciado a la invisibilidad debido a su falta de empatía y compasión humana. No lo vuelven invisible, sino que toda la gente a su alrededor debe pretender que no lo ven. Por supuesto, el desgraciado empieza a abusar de su condición. Se mete a los vestidores de mujer para verlas sin ropa, roba cosas, etc. Sin embargo, poco a poco se da cuenta de la terrible soledad a la que lo han condenado. De niño me encantaba este cuento. Incluye también la perturbadora “Flies”, que apareció en la DANGEROUS VISIONS de Ellison, donde un hombre perdido en el espacio es rescatado por alienígenas que lo “curan” y lo mandan de vuelta a casa, con resultados catastróficos. Un destino similar le esperaría al protagonista de la maravillosa THE MAN IN THE MAZE, por supuesto. Otra de mis favoritas es “Ishmael in Love” sobre un delfín que se ha enamorado de una humana y narra su historia a una computadora, intentado seducirla.


Encontraran además la clásica “Passengers”, ganadora del Nebula en 1969 (fue finalista del Hugo también) sobre un futuro donde alienígenas invisibles se posesionan de los cuerpos de humanos durante un par de horas. Esto ocurre sin ton ni son. Las posesiones son impredecibles. El propósito de los alienígenas jamás es explicado. Durante una de estas posesiones el protagonista tiene sexo con otra mujer, también víctima de una posesión por pura casualidad. En este mundo la gente tiende a evitar las relaciones (pues uno puede ser poseído en cualquier momento) pero al encontrarse a la mujer después de recuperar la consciencia intenta hablar con ella. El final es agridulce como pocos. Viene también la novela corta “Hawksbill Station” donde prisioneros políticos son enviados al pasado (a la era precámbrica) y que Silverberg convertiría en una novela posteriormente. Por razones obvias la novela es la versión más famosa y me da mucho gusto que esta versión menos conocida vuelva a estar al alcance de todo mundo porque, según yo, es superior a la novela. (Finalista al Nebula a Mejor Novela Corta de 1967, por cierto)


Y más, mucho más. “The Pain Peddlers” que en cierta forma prefigura las pesadillas de THORNS (y “Flies” también). “The Sixth Palace”, una emocionante aventura donde un buscador de tesoros debe enfrentar a un robot invencible y sus preguntas Zen, una interpretación futurista del mito de Edipo y la Esfinge. El monumental “Sundance” que es por mucho el relato más experimental de toda la colección, una historia sobre genocidio y la culpa de los sobrevivientes que cambia de tercera a primera persona, y hasta a segunda persona ocasionalmente. A mucha gente se les hace un cuento demasiado complejo y complicado. A mí siempre me gustó. El tipo de relatos que yo quería escribir de niño. Nunca olvidaran a Tom Two Ribbons…

Háganse un favor y empiecen a comprar los libros de esta serie.


POSDATA:

Por cierto, con todo esto no les quiero hacer creer que los relatos en el primer volumen de esta serie, TO BE CONTINUED, son malos. Por el contrario, el librote incluye varios cuentitos que valen la pena, por ejemplo, “Ozymandias”. Por alguna razón no incluye uno de mis favoritos de niño, “The Chosen People”, sobre unos extraterrestres explotados por los humanos y basado en el Exodo de los israelitas, o sus secuelas “The Promised Land” o “All the King’s Horses”. (Que lastima que Silverberg nunca se molestó en acabar la serie). Otra ausencia importante, en mi opinión, es “Chalice of Death” sobre el redescubrimiento de la Tierra miles de años después de que su imperio se había esparcido por todo el universo y el cumplimiento de una antigua profecía. Recuerdo que la continuación “Earth Shall Live Again!” es muy buena. A la mejor ninguno de estos era una obra maestra de la literatura pero a mí me fascinaban de niño!

miércoles, 30 de julio de 2014

EL UNIVERSO SEGÚN GARDNER DOZOIS


La semana pasada me llegó el volumen más reciente de THE YEAR’S BEST SCIENCE FICTION editado por Gardner Dozois, que este año cumple ya 31 años. Mejor excusa para desempolvar el blog no se me ocurre. Más de 700 páginas que incluyen 32 relatos y (casi tan importante) una introducción resumiendo lo mejor del año en el género, desde chismes tras bambalinas del mundo editorial hasta la lista de obituarios (este año particularmente larga, por desgracia), pasando por lo mejor en novelas, antologías, colecciones e inclusive el cine y la televisión. Como siempre, para toda la gente que no tiene el tiempo de suscribirse a las revistas mensuales como ASIMOV'S y F&SF, la inmensa antología de Dozois es la opción ideal. Hora de interrumpir mis otras lecturas y maratones de series para ponerme al corriente. Hora de volver al trabajo, como dicen por ahí...
 
 
Lo primero que leí fueron los dos cuentos de Lavie Tidhar, escritor que por alguna razón es completamente desconocido aquí en México. Ambos relatos son parte de su serie de la Central Station, en una Tel Aviv del futuro. El primero, “The Book Seller”, ya lo había leído en INTERZONE el año pasado y es un bellísimo estudio de un hombre atrapado en su propia soledad. Como la mayoría de los demás relatos en esta maravillosa serie es de un carácter melancólico e introspectivo. El segundo, sin embargo, y que jamás había leído antes es quizá mi cuento favorito de toda la antología. “Only Human” ocurre en el mismo universo de la Central Station de forma nominal y es completamente distinto al resto de la serie. Si acaso me recuerda la salvaje imaginación desenfrenada de Bruce Sterling de principio de los 80s, cuando todavía escribía cuentitos sobre los Mechanists y los Shapers. Un relato denso, que me tardó casi lo doble de leer que el primero, a  pesar de solo tener la mitad de páginas.

La misma antología de donde salió “Only Human”, PANDEMONIUM, también nos ofrece “A Map of Mercury”, CF de la más dura, cortesía del brillante Alastair Reynolds y que me recordó mucho a su anterior "A Spy in Europa", su primer cuento corto que le leí hace ya algunos añitos. Tal fue mi entusiasmo después de leer estas dos historias que mi primer instinto fue meterme a Amazon a comprar la antología original (o por lo menos bajarla ilegalmente), pero según Dozois en su introducción estos dos relatos son lo único rescatable de ese libro.
 

Una antología que sí tuve la oportunidad de leer a principios de año fue la de OLD MARS, editada por George RR Martin, y Dozois escoge otros dos relatos de ahí. “The Queen of Night’s Aria” de Ian McDonald, y “Martian Blood” de Allen M. Steele. Ambos son buenos (sobre todo el primero) pero personalmente me habría gustado que Dozois hubiera escogido el de “The Lost Canal” de Michael Moorcock. Siempre que hay alguna antología sobre Marte,  Moorcock parece estar presente y nadie como él para invocar no al Marte científicamente correcto de Kim Stanley Robinson, o inclusive el poético de Bradbury, sino el de los pulps baratos de Edgar Rice Burroughs, detalle que yo aprecio enormemente.


Como ya todos sabrán, Jay Lake falleció antes de tiempo hace apenas unos meses a la temprana edad de 49 años. Su carrera apenas duró una década (eso sí, muy prolífica desde el principio, casi como si supiera de antemano sobre el cáncer que lo acabaría matando) y su extraordinaria novela corta “Rock of Ages” solo nos recuerda la enorme pérdida que sufrimos cuando se nos adelantó. Junto con el cuentito de Tidhar es, sin duda, mi favorito de la YEAR’S BEST de este año. Curiosamente también me recuerda a Bruce Sterling, pero a aquel de los años 90s cuando estaba metido con todo tipo de movimientos ecológicos extraños como Viridian. Una historia repleta de ideas visionarias casi en cada párrafo.


Por cierto, esta es una de las principales ventajas de la antología de Dozois sobre su competencia cada año. Su enorme tamaño le permite incluir varias novelas cortas y no solo a los cuentos cortos que usualmente ofrecen las otras dos antologías anuales. Este año en particular lo mejor del libro de Dozois (con la excepción del cuento de Tidhar) son las novelas cortas. Por el contrario, los cuentitos (como por ejemplo el de “The Promise of Space” de James Patrick Kelly, o “The Plague” del genial Ken Liu, dos autores cuyo trabajo usualmente me gusta mucho) se me hicieron una tontería.
 

Otro cuento largo muy bueno presente en este volumen se me hizo el de “Earth 1” de Stephen Baxter, sobre la búsqueda a lo largo de las estrellas del verdadero origen de la Humanidad. Como de costumbre, Baxter es más diestro con las grandes Ideas y conceptos que con los personajes, pero lo que es un mortal defecto en sus novelas (su libro PROXIMA del año pasado de plano me aburrió tanto que casi lloro) es una virtud en extensiones menores. Siguiendo en la misma vena, “Quicken” de Damien Broderick que cierra el volumen, no solo es otra muy buena novela corta sino que además es la secuela oficial de la clásica “Born with the Dead” de Robert Silverberg. (Lo más sorprendente, por supuesto, es que Silverberg, siendo como es de especial, haya autorizado una “secuela oficial” a quien sea).


Otros relatos menos largos que sí me gustaron fueron “Rosary & Goldenstar” del siempre impredecible Geoff Ryman (como el titulo ya nos advierte, se trata de una divertida ucronía sobre Shakespeare que no pasa de ser un chiste, pero al maestro Ryman se le perdona mucho), “Transitional Forms” de Paul J. McAuley (este tipo de relatos de CF biológica siempre le han quedado muy bien, el verdadero heredero de Paul Di Filippo y su manifiesto Ribofunk de hace 20 años, como por ejemplo su tan recordado “Gene Wars”), “The Waiting Stars” de Aliette de Bodard, del que ya hablé en una postal anterior y quizá los dos de Ian R. MacLeod (si no les molesta el contenido ligeramente sacarino de ambos). Curiosamente, el de Greg Egan, “Zero for Conduct”, no me fascinó.

En fin, no tiene caso que hable de cada cuento cuando es mejor que ustedes los vayan descubriendo uno por uno. Así que si tienen la oportunidad, háganse un gran favor y busquen esta nueva entrega de Gardner Dozois. Luego me pueden dar las gracias.

 

jueves, 24 de abril de 2014

NOMINACIONES AL HUGO 2014 (Cuentos gratis)


Hace unos días apenas anunciaron las nominaciones al premio Hugo 2014 que se entregaran en la Convención Mundial en Londres a celebrarse en unos meses así que, como todos los años, es hora de sentamos a platicar sobre la fiesta más grande del año en la Ciencia-Ficción y (como de costumbre) sobre algunas de las curiosas elecciones. Será divertido averiguar cuál de todos los episodios de DOCTOR WHO se llevará el premio este año, por ejemplo, o si la decepcionante ANCILLARY JUSTICE se lleva el premio a Mejor Novela del 2014 como todos esperan. Tan solo la controversia (parece que no puede haber entrega de Hugos sin algún escandalo) sobre el escritor que “compró” su nominación nos tomaría todo el día. Antes que nada, sin embargo, es la oportunidad de leer por uno mismo lo más que se pueda de la lista. Hoy en día, cuando casi la mitad de las historias nominadas aparecen en publicaciones en línea, podemos aprovechar para leerlas gratis. Sin más, pues, procedamos a la lista de este año:


Como pueden ver, todos los relatos cortos (short story) están disponibles. Les dejo el link individual y luego una brevísima reseña para que la puedan leer después de disfrutar cada historia.

“The Water That Falls on You from Nowhere” por John Chu


John Chu es un nombre que se ha vuelto familiar para los que seguimos estas nominaciones en años recientes y este cuentito nos recuerda por qué. El asunto de la lluvia misteriosa que cae espontáneamente sobre los mentirosos parece innecesario. Un detalle de realismo mágico que no añade mucho pero cuando los personajes están tan bien desarrollados, a quién le importa. Aún si uno no es gay, la historia de este joven intentado salir del closet frente a toda su familia se vuelve completamente identificable. Excelente.




“If You Were a Dinosaur, My Love” por Rachel Swirsky


Rachel Swirsky es otro nombre que se ha vuelto ubicuo a la hora de estos premios en años recientes. Desgraciadamente debo decir que este cuento no me convenció. Demasiado dulzón para mí. Prefiero leer historias con algo de trama y no solo una viñeta sentimental. Estoy seguro que muchos estarán en desacuerdo conmigo, lo cual es perfectamente válido…

“Selkie Stories Are for Losers” por Sofia Samatar


Admito que el nombre de Sofia Samatar no me es conocido, pero es obvio que debo remediar esto. A primera vista un cuento muy sencillo y lineal, es más complejo y está mejor escrito de lo que parece. Hay que mencionar que el nivel de CF es prácticamente nulo, pero eso ya no es una excepción hoy en día en los Hugos, desgraciadamente.

“The Ink Readers of Doi Saket” por Thomas Olde Heuvelt


Al principio este cuento irreverente era mi favorito en esta categoría (no el que creo que se lo va a llevar, sino el que me gustaría que se lo llevara). La Tailandia exótica que describe para el caso podría ser una cultura completamente alienígena de otro planeta. Sin embargo, mientras escribía esta postal me di cuenta que la resolución es demasiado sencilla, que simplemente ocurre y ya. Los pies de pagina, por cierto, son una perdida de tiempo. Creo que prefiero ahora el cuento de John Chu.



En la categoría de Mejor Relato (Novelette) tenemos a dos de los candidatos:

“The Lady Astronaut of Mars” por Mary Robinette Kowal


Este relato me gustó bastante. Un ejemplo de cómo escribir una historia dulce y tierna sin caer en el sentimentalismo barato. Si no fuera por el siguiente nominado, le entregaba gustoso el premio.

“The Truth of Fact, the Truth of Feeling” por Ted Chiang


¿Existe algo que pueda añadir sobre Ted Chiang? Obvio no. Simplemente leanlo…

En la categoría de Mejor Novela Corta (Novella) también podemos disfrutar de dos de las nominadas gratis.

“Equoid” por Charles Stross


La primera es cortesía de nuestro viejo conocido Charles Stross y es parte de su serie de novelas y cuentos de “The Laundry”, esa organización británica que debe lidiar con asuntos ocultos y burocracia gubernamental al mismo tiempo. HP Lovecraft mezclado con Len Deighton, como otros han dicho ya antes. La historia en esta ocasión es quizá demasiado larga, según yo. A la mejor si solo hubiera agarrado las partes epistolares (“escritas” por Lovecraft) para hacer un cuentito corto me habría gustado más. En todo caso es divertido ver cómo se burla de la prosa de HPL. (Y quizá más importante, incluye links para los dos cuentos anteriores en la serie. Ambos ligeramente superiores)


“Wakulla Springs” por Andy Duncan & Ellen Klages


Esta última historia es un caso extraño. Impecablemente escrita, se trata de cuatro relatos individuales unidos temáticamente por el simple hecho que cada protagonista diferente pertenece a la misma familia que vive en el área mencionada por el título. Los dos primeros me encantaron, sobre todo los detalles de la película de Johnny Weissmüller, aunque al final la cosa como que se cae. No estoy seguro, además, de por qué fue nominada al Hugo. Excepto por un par de detallitos casi insignificantes al mero final, no hay nada de Ciencia-Ficción (ni siquiera de fantasía) en esta historia. Aun así, vale la pena tan solo por la primera mitad.

En fin, pónganse a leer…

miércoles, 19 de febrero de 2014

EL EXTRAÑO CASO DE MIKE RESNICK


La semana pasada visité la tienda de “Libros Libros Libros” por primera vez en muchos años. Me sale más barato pedirlos por internet, a Amazon o The Book Depository, pero tenía ganas de recordar viejos tiempos. Me divirtió mucho descubrir que el viejecito que parece ser el único que sabe dónde está cada libro ahí sigue. Entre las cosas que compré estaba la colección NEW DREAMS FOR OLD de Mike Resnick. El caso de Resnick es quizá uno de los más extraños en la historia de la ciencia-ficción. Mike Resnick es el escritor con más nominaciones al premio Hugo de todos los tiempos, con un sorprendente total de 36, dejando muy (pero muy) atrás a gente como Connie Willis. Ha sido nominado al Nebula en diez ocasiones. Al ya difunto premio HOMer fue nominado 24 veces (también más que nadie más), y al Asimov´s en 20 ocasiones. Y sin embargo, muy pocos en Latinoamérica parece conocerlo. Ciertamente en México nadie parece saber quién es.
 

El simple hecho de tantas nominaciones significa que cualquiera de sus colecciones está repleta de cuentos que compitieron por el Hugo y el Nebula, a diferencia de la mayoría de las colecciones de otros autores, que incluyen uno o dos muy buenos cuentos rodeados por material menos interesante. Existe por supuesto el caso del libro KIRINYAGA que te lo venden como una novela, pero que en realidad cada capítulo (incluyendo el prólogo y el epilogo) aparecieron originalmente como cuentos en distintas publicaciones, y que en total han recibido 67 premios y nominaciones internacionales (aparte del Hugo, el Nebula y el Locus, incluyo aquí a premios como el Ignotus de España así como los Seiun-sho y Hayakawa de Japón) convirtiéndolo automáticamente en uno de los libros más galardonados en la historia de la CF. Todo esto no es solo un curioso accidente estadístico. En mi opinión, KIRINYAGA es uno de los mejores libros que he leído en mi vida.



NEW DREAMS FOR OLD solo incluye un relato de la serie de Kirinyaga, pero según yo es uno de los mejorcitos, y si nunca han leído alguno de la serie no existe mejor introducción. Kirinyaga es un planeta que ha sido terraformado para recrear la sabana africana y donde una colonia kikuyu intenta lograr una utopía al vivir según sus antiguos valores y tradiciones ancestrales (antes que llegara el hombre blanco a imponer sus costumbres occidentales). Koriba es el protagonista, más o menos, de la serie (aunque como el Sandman de Gaiman muchas veces solo la hace de testigo o presentador de los verdaderos protagonistas de cada relato). Koriba estudió en el extranjero, en universidades europeas y conoce bien la cultura occidental, pero es un feroz guardián de las tradiciones kikuyu y hará lo que sea para mantener su utopía africana. En “For I Have Touched the Sky” Koriba conoce a una niña brillante y alegre que desea más que nada aprender a leer y escribir. Pero eso está prohibido por las tradiciones ancestrales de los kikuyu y Koriba debe hacer todo en su poder por sabotear esta ambición… con resultados trágicos.


La colección incluye además varios de sus cuentos más famosos como su “The 43 Antarean Dynasties” (ganador del Hugo en 1998, y que me recuerda sobre todo a Angélica Gorodischer), aunque existen algunas ausencias notorias como, por ejemplo, su monumental “Seven Views of Olduvai Gorge” (uno de los pocos cuentos que lograron ganar el Hugo y el Nebula el mismo año, en 1995). Esto se compensa con cuentitos como “Travels with my Cats” que gano el Hugo en 2005, “A Princess of Earth” que fue nominado el mismo año en la misma categoría y por eso no ganó, y “Down Memory Lane”, nominado al Hugo en 2006.




Un par de relatos que se quedaron sin nominaciones (cosa rara para Resnick) son sin embargo, de lo mejor que se encuentra en este libro. Me refiero a un par de historias alternas donde el amor que siente Resnick por Africa vuelve a relucir: “Mwalimu in the Squared Circle” es la extraña fantasía donde el anciano Julius Nyerere, el primer presidente de Tanzania, enfrenta en el ring de boxeo al demente Idi Amin (en la vida real el sicótico Amin de hecho ofreció el reto), y “The Burning Spear at Twilight” sobre Jomo Kenyatta tomando el mando de la Rebelión Mau Mau.


En resumen, si por alguna razón nunca han leído a Mike Resnick, busquen alguno de sus libros. Afortunadamente el señor siempre ha sido prolífico en exceso y cuenta con más de 70 novelas y 30 colecciones de cuentos en su haber. Personalmente prefiero sus cuentos, pero lo que sea es garantía de entretenimiento.

sábado, 8 de febrero de 2014

EL SINGULAR RUDY RUCKER


Se supone que la nueva novela del maestro Rudy Rucker, THE BIG AHA, tenía que haber llegado esta semana pero los de Amazon me traen otra vez como novia de pueblo. (Y por supuesto el próximo lunes, después de que no ha llegado ningún libro en dos semanas, van a aparecer cuatro o cinco cajas). Esto sería algo molesto si no fuera porque yo ya había decidido volver a releer partes de POSTSINGULAR antes de enfrentar a la nueva novela. El retraso logró que decidiera mejor releerla completa. Por supuesto no es necesario leer un libro para poder entender el siguiente. Ambas son novelas independientes. Por las sinopsis que me he encontrado, sin embargo, THE BIG AHA parece lidiar con varios de los temas que Rucker ya ha explorado obsesivamente en novelas anteriores como HYLOZOIC, FREK & THE ELIXIR, y la misma POSTSINGULAR. En todo caso, cualquier excusa para releer a Rucker es buena.


Cuando se habla del concepto de una Singularidad Tecnológica, usualmente se menciona a Vernor Vinge (ciertamente, él fue el que popularizó el término), y sus multi-premiadas novelas de los 90s, A FIRE UPON THE DEEP y A DEEPNESS IN THE SKY, pero que en realidad ha estado explorando el tema desde los 80s en cuentos y libros como el famoso “True Names” y MAROONED IN REALTIME. Personalmente, si me preguntaran a mí (y por supuesto, nadie lo va a hacer) yo propondría a Rudy Rucker como un Santo Patrono de la Singularidad más apropiado que Vinge. No me malentiendan. Los libros de Vinge son asombrosos. Desde un punto de vista más egoísta me dan envidia de la buena. Desearía haberlos escritos yo. Es solo que… Vinge tiende a ser un poco aburrido de vez en cuando. Eso jamás podría ser dicho de Rudy Rucker.


Si definimos a la Singularidad Tecnológica como: “un punto en el futuro donde se predice que el progreso tecnológico se acelerará debido al desarrollo de la inteligencia artificial, alterando radicalmente nuestro entorno social, y quizá hasta la misma naturaleza humana de manera tal que cualquier ser humano anterior a la Singularidad sería incapaz de comprender o predecir” entonces queda obvio que se requiere de alguien con imaginación descarriada para poder expresar en palabras semejante fenomeno.
 

POSTSINGULAR inicia con dos “capítulos” que aparecieron originalmente en forma de cuentos en la revista ASIMOV’S hace algunos años. “Chu & the Nants” nos narra lo que ocurre cuando una nube de nano-procesadores son liberados sobre la superficie de Marte, creándose una súper-computadora que es más bien una especie de esfera de Dyson que adquiere consciencia (esencialmente es una inteligencia artificial con un radio de 250 mil millones de kilómetros con una capacidad quakkabyte de quakkaflop) hasta que un niño autista se aprende una línea de código de un millón de dígitos para controlarla. Todo esto ocurre en las primeras 15 páginas. En el segundo cuento “Postsingular”, que aquí se divide en los Capítulos 2 y 3, una segunda Singularidad ocurre. Y ni siquiera hemos llegado a la página 50. Es decir, el librito está saturado con la clase de ideas y maravillas conceptuales que uno suele encontrar en las historias de Charles Stross (su libro ACCELERANDO es probablemente el mejor ejemplo) y desgraciadamente en muy pocos otros lugares.

La trama es (típico de Rucker) extremadamente divertida, poblada por personajes excéntricos, desde nerds hasta autistas (a veces es difícil distinguir cuál es cuál), pasando por oportunistas y estafadores y hasta políticos de ultra-derecha. Inclusive hay uno que otro personaje que se le podría considerar “normal”. Habiendo dicho todo esto, lo más atractivo de la novela son las maravillas que la imaginación de Rucker logra concebir para intentar ilustrar lo que nos ocurriría tras experimentar la Singularidad. Pocas veces se van a reír tanto (ciertamente no en las novelas de Vinge).

Como menciona Cory Doctorow en su propia reseña, POSTSINGULAR es:  “pure Rucker: a dope-addled exploration of the way-out fringes of string theory and the quantum universe that distorts the possible into the most improbable contortions.” Huelga decir que estoy completamente de acuerdo con lo que dice William Gibson (que usualmente sabe de lo que habla mejor que yo) en la portada que puse arriba…

Pero no es necesario que confíen ciegamente en mi opinión. Rucker puso la novela a disposición de todo el público, gratis, a través de una licencia de Creative Commons (CC). Léanla, y luego me pueden dar las gracias: http://www.rudyrucker.com/postsingular/

viernes, 31 de enero de 2014

LOS AMIGOS DE NIETZSCHE


El año pasado mi amigo Bef estaba leyendo novelas de súper-héroes para un proyecto suyo, y hace un par de semanas le mencioné que me había topado con un librito llamado VICIOUS de V.E. Schwab que podría interesarle. (Bef ya andaba en otro proyecto, pero cualquier excusa es buena para platicar). El punto de todo esto es que, por uno de esos accidentes cósmicos que ocurren todo el tiempo, el siguiente libro que me tocó leer resultó muy similar. Apenas hoy en la mañana logré terminar THE VIOLENT CENTURY de Lavie Tidhar, escritor que vive en Inglaterra pero que de hecho es nacido en Israel, lo cual a la mejor explica su punto de vista y sensibilidades tan distintas a las del típico autor gringo. Hace casi dos años reseñé muy brevemente aquí mismo su extraordinaria novela OSAMA (donde Osama Bin Laden es el protagonista de novelitas baratas con nombres como “Sinai Bombings” o “World Trade Center”. Hasta el día de hoy me sorprende que la haya logrado publicar en Estados Unidos). Muy recomendados además son sus cuentos de la “Central Station”, sobre una Tel Aviv en el futuro cercano.
 

THE VIOLENT CENTURY es la “historia secreta” del siglo XX, contada por dos amigos inseparables… hasta que su amistad se quebró. A lo largo de los últimos 70 años ambos protegieron al imperio británico. Pero algo ocurrió una mala noche en Berlín y su relación nunca volvió a ser la misma. Con el paso de los años se separaron y tomaron sus propios caminos. Hasta el día de hoy, cuando uno de ellos encuentra a su viejo compañero Fogg en una cantina de mala muerte, para llevarlo de vuelta con el “Old Man”. Un viejo cabo suelto necesita ser resuelto, y los fantasmas del pasado jamás descansan…
 

Intercalada con la narración en el presente están escenas situadas a lo largo del siglo XX, desde Auschwitz hasta Vietnam, desde la Segunda Guerra Mundial hasta los finales de la Guerra Fría, donde desfilan todos los monstruos y fenómenos de este mundo (la palabra “súper-héroes” jamás aparece). El contraste entre todos es notorio, desde los héroes patrióticos de los gringos, casi diseñados por algún departamento de marketing (de la misma manera que los Nazis exhibían a sus Übermenschen arios) hasta los campeones proletarios de la Unión Soviética, pasando (por supuesto) por los “héroes” británicos que más bien se esconden en las sombras y dejan que los Niños Grandes se peleen entre sí. John Le Carre aprobaría todo esto. Esta es una historia muy diferente a la que contaría un comic gringo (o inclusive la serie de antologías WILDCARDS de George R.R. Martin, por agarrar un ejemplo en prosa inmediato). Uno de los mejores momentos de la novela es al final, durante el juicio del Dr. Vomacht, el científico Nazi cuyas alteraciones a la ley de probabilidades resultó en los Übermenschen, con el testimonio de un tal Joseph Shuster. Cuando el abogado le pregunta “¿qué es un héroe?”, Shuster responde: “You need to first understand what it means to be a Jew.”

 
Imposible no mencionar por lo menos el… curioso estilo de prosa que Lavie Tidhar decide utilizar aquí. Una especie de tercera persona omnisciente, pero donde las oraciones parecieran más bien las instrucciones de un guion. No utiliza las comillas para las líneas de dialogo, sino simples guiones. Es decir, como escribimos nosotros en castellano. Como se podrán imaginar, más de un gringo ya se ha quejado que el libro es imposible de leer. (A la mejor nosotros estamos mejor equipados para leer esta novela). Con estas frases cortas, casi sin adjetivos, y capítulos muy breves, no estoy seguro si Tidhar estaba intentando hacer el equivalente en prosa de los paneles de un comic. El resultado, exitoso o no, es que uno tarda un par de páginas en acostumbrarse a la narración. Aquí sí supongo que cada lector tendrá una reacción diferente. Caveat emptor.
 

Imagino que cualquier novela en prosa sobre súper-héroes inevitablemente tiene que ser comparada con la famosa SUPERFOLKS de Robert Mayer, la abuelita de todas las demás. Personalmente yo siempre he creído que esa novela es aburrida como ella sola, así que yo preferiría no hacerlo. En algunas páginas he visto también que, debido a este enfoque no solo de “súper-héroes en el mundo real” sino sobre todo el de narrar la historia del siglo XX a través de estos fantásticos personajes, la novela ya ha sido comparada con WATCHMEN del maestro Alan Moore. Esto es por supuesto injusto. Lo más atractivo de WATCHMEN no era tanto la trama sino la manera en que Moore contaba la historia. Una estructura narrativa que era una verdadera obra maestra de relojería. En THE VIOLENT CENTURY, aparte del curioso estilo y los constantes saltos en el tiempo, Lavie Tidhar en realidad está contando una historia bastante lineal. Si tuviera que hacer una comparación para que tengan una mejor idea de lo que los espera, a mí en realidad me recuerda más a ZENITH de Grant Morrison. En resumen, recomendada.