martes, 26 de julio de 2016

LA HEREJÍA DEL NÚMERO SIETE!

Una de las novelas que más ilusión me hacía leer este año era NINEFOX GAMBIT de Yoon Ha Lee. Igual que Ken Liu el año pasado, se trata de un escritor que se ha ganado renombre en años recientes gracias a sus relatos (la gran mayoría en revistas en línea como Clarkesworld y Lightspeed) y que solo hasta ahora se animó a escribir una novela. Cuentos cortos extraños, inusuales aun cuando manejan viejos elementos conocidos del género. Relatos como mi favorito, el extraordinario “The Knight of Chains, the Deuce of Stars” (que recuerda lo mejor de Alastair Reynolds y de Zelazny al mismo tiempo), o la space opera “Ghostweight” de la antología anual de Dozois del 2012 que fue mi primer relato suyo. Supongo, sin embargo, que quizá el más relevante para esta conversación es “The Battle of Candle Arc”, que ocurre en el mismo universo de NINEFOX GAMBIT (e inclusive comparte uno de sus protagonistas). Hagan clic en cualquiera de los títulos para poder leerlos gratis. Igual que con Ken Liu el año pasado, a pesar de lo bien escrita que está la novela, creo que me quedo con sus cuentos.


Paso por paso. NINEFOX GAMBIT tuvo la mala fortuna de ser el libro que leí después del monumental TOO LIKE THE LIGHTNING de la semana pasada. Por supuesto la culpa no la tiene el libro (y me interesaría averiguar qué habría ocurrido si los hubiera leído en orden contrario como era mi plan original), pero qué se le va a hacer. En todo caso quizá su suerte no fue tan mala después de todo. Muchas personas me habían advertido que el inicio de NINEFOX GAMBIT era difícil, lleno de términos extraños y sin mucha explicación. Perfecto, pensé. Justo como a mí me gustan. La verdad es que leí las primeras 50 páginas en dos horas y me quede esperando la parte difícil. Después de leer la novela de Palmer esto era demasiado sencillo. Tanto así que casi lo abandono decepcionado esa misma noche. Motivos económicos, por otra parte, me obligan a terminar todo libro por el que pagué buen dinero. Mi situación financiera me ha orillado a tan absurda situación. Por primera ocasión en mucho tiempo me alegro de mi pobreza (o tacañería) porque una vez que le agarre el ritmo lo disfruté bastante.


Hay que aclarar que más que space opera el inicio es de CF militar (varias personas parece que confunden ambos términos), que tampoco es mi subgénero favorito. Mucho se ha dicho sobre el worldbuilding, lo cual es curioso porque en mi opinión personal este universo no está del todo desarrollado (intencionalmente) y permite al lector llenar todas esas lagunas nunca explicadas, lo cual es un truco muy válido si me lo preguntan. Este es un universo de tecnologías exóticas que funcionan según rigurosos teoremas matemáticos… y fe. Tan rigurosos son que cualquier desviación es herejía. El conjunto de estos teoremas forman el calendario que no solo rige a la hexarquía política en el centro de esta historia sino que sostiene a la misma realidad física. Un consenso que únicamente funciona si todos se adhieren al orden social que el calendario impone. Es decir, matemáticas aplicadas no solo como religión sino como modelo empírico del universo. A diferencia de una novela de Egan (por agarrar la comparación más obvia) nada de esto en realidad se explica en el libro de Yoon Ha Lee. No hay disertaciones sobre topologías o súper posiciones cuánticas que de alguna manera quizá podrían justificar semejante situación sino que, como los personajes de la novela, debemos aceptar todo esto como artículo de fe. Confieso que esta platica sobre herejía y facciones políticas y la mezcla híbrida de doctrina tecnológica y religiosa (capaz de ser corrompida en cualquier momento) me recordaron las novelitas de WARHAMMER 40K. Llegó un momento en que casi esperaba que apareciera en órbita alguna inmensa nave espacial con forma de catedral gótica vomitando infantes de marines con armadura medieval en caída libre.

Como buena space opera, detrás de las grandes ideas y conceptos la trama es de hecho engañosamente sencilla. Una oficial del ejército caída en desgracia por sus tácticas militares/matemáticas poco convencionales (que rayan en la herejía) es asignada para el rescate de una fortaleza cuyo calendario ha sido corrompido por filosofías no conformistas que amenazan el status quo de la hexarquía. Una insidiosa herejía que se basa en el número entero 7 (¿ya mencioné que la hexarquía solía ser una heptarquía?). Para esto debe aliarse con el fantasma de uno de los generales más brillantes de la historia (y protagonista del cuento que menciono arriba). Un genio militar que se volvió traidor al ser corrompido por la herejía hace varios siglos. Un fantasma que ahora debe vivir en el interior de la cabeza de esta mujer. Es en la relación entre ambos personajes donde ocurren las mejores partes de esta novela. No es sencillo tener a un asesino en masa dentro de tu mente, alguien que no duerme nunca. Pero por supuesto, el fantasma es más de lo que parece…

En resumen, es una space opera que en vez de recordar a libros más tradicionales como, por ejemplo, DARK INTELLIGENCE del año pasado, pretende emular a libros más excéntricos como los de M. John Harrison de principio de siglo. Es decir, a pesar de manejar los ingredientes tradicionales (los diminutos robots que sirven a los humanos recuerdan en más de una manera a las IA de las novelas de Banks, igual que los nombres de las naves) el producto final es muy distinto pero no por eso menos entretenido… Quizá demasiado. Arriba mencioné que al final del día me sigo quedando con sus relatos. La verdad es que recuerdo esos cuentos mucho más complicados. Pequeños monstruos que exigían más del lector. La novela parecería escrita más sencilla para atraer a un público más grande, y no dudo que la estrategia le puede resultar a Yoon Ha Lee. NINEFOX GAMBIT huele a novela que va a resultar popular a la hora de los premios.



miércoles, 20 de julio de 2016

LA MEJOR NOVELA DEL 2016?

Cuando platiqué sobre CENTRAL STATION de Lavie Tidhar el mes pasado me atreví a decir que iba a ser muy posiblemente la mejor novela de CF del año. A pesar de que era apenas Junio vi difícil que llegara alguna otra igual de buena. Ya me había advertido mi amigo Elías Combarro, sin embargo, sobre la existencia de otro libro que quizá tendría algo que decir al respecto. Como mi amigo vive enchufado en una realidad virtual que le permite leer libros día y noche sin descanso pues le hice caso y, a pesar que la novela nunca bajó lo suficiente de precio en Amazon, compré TOO LIKE THE LIGHTNING de Ada Palmer, una autora cuyo nombre me era por completo desconocido. Diez días después (la lectura es densa aunque de alguna manera nunca lo parece), creo que sigo anonadado. Mareado seria la palabra correcta. Honestamente no recuerdo una primera novela de esta envergadura. Quizá THE GOLDEN AGE de John C. Wright hace 15 años, pero aun esa se quedaba corta en términos de ambición comparada con esta. Bester es el otro nombre que me llega a la cabeza, mientras intento desesperadamente encontrar un precedente. Este monstruo parece escrito por un veterano de veinte años de carrera y en la cumbre de sus poderes creativos. La obra de un Gene Wolfe después de haberse enclaustrado un par de años quizá. De hecho, quiero pensar que el blog se creó específicamente para este tipo de libros, que me entusiasman tanto pero que por alguna razón no son del todo conocidos. (Busquen reseñas de TOO LIKE THE LIGHTNING y van a encontrar tan solo un manojo, y ninguna de los sospechosos comunes. Por alguna razón no le están haciendo mucha promoción a este libro)

Lo primero que debo decir es que no es para todo mundo, algo que a la mejor le va a perjudicar a la hora de los premios. Desde el principio la autora nos avienta al lado profundo de la piscina (es más, nos arroja a la parte sin fondo) donde debemos aprender a nadar, y muy rápido, o ahogarnos. Lo que Palmer ha construido aquí es un futuro totalmente alieno para un lector de principios del siglo XXI, de la misma manera que nuestro presente de cazadores de Pokemon Go seria por completo incomprensible para alguien del siglo XV. Es decir, no un “futuro” con meros cambios cosméticos (a la STAR TREK) o de costumbres reconocibles pero exageradas hasta el punto de la caricatura. Eso podría entenderse de la misma manera que Swift lo era para sus lectores del siglo XVIII. Esto es un futuro que raya en lo incognoscible y Palmer jamás quita el pie del acelerador. Más de una persona ha resaltado el hecho que Palmer es graduada con doctorado de Harvard. Quizá es porque yo soy economista pero a mí me impresionó más que dé clases de historia en la Universidad de Chicago, y esto se refleja desde la primera página. Novela erudita, culta (en México la habrían rechazado desde el principio), empapada de historia, no solo los detalles de los siguientes cinco siglos sino de los anteriores al nuestro. Novela de ciencia-ficción política, pero también filosófica. Escrita además con un estilo arcaico, que muy intencionalmente recuerda al de la literatura de la Ilustración, de las ideas del siglo XVIII, el Siglo de las Luces y su santo patrono Voltaire (los lectores más agiles reconocerán que la manera en que el protagonista narra la historia le debe más de una deuda a CANDIDE) de la misma manera que THE DIAMOND AGE pretendía evocar una época anterior solo que en el futuro.

Agarro una frase (completamente) al azar para ilustrar mi punto:

As a slave-convict I might have added my sweat-drenched kilometer to the railroads that saddled the great continents, my heaven-bound cable to the first Space Elevator, or sweated on the rigging of the Santa Maria as she erased the dragons at the world’s end and knit the whole sphere closed.

Lectores habituales del blog ya saben que no soy mucho de andar citando las obras que leo (de hecho creo que es la primera vez que lo hago) pero es que aun tomada fuera de contexto encuentro esta frase bellísima, y así es todo el libro.

La novela consiste en la crónica de una semana épica del siglo XXV preparada para futuros lectores de siglos aún más distantes. Siete días que literalmente cambian la historia de la humanidad. Una crónica escrita por nuestro principal protagonista Mycroft Canner, que constantemente interrumpe su propia narración para dirigirse al lector. Canner es un esclavo, pero un esclavo como los que describía Tomas Moro: alguien que ha cometido un crimen y, en vez de ir a prisión donde no contribuye nada a la sociedad sino todo lo contrario, debe pagar su deuda sirviendo a varios amos sin remuneración alguna. (Palmer se toma su tiempo para revelar la identidad de Canner. Por desgracia la solapa de la cubierta ya revela demasiado antes de iniciar la lectura. Quizá el único defecto físico de un producto bastante cuidado en cada detalle). Resulta que Mycroft es más de lo que aparenta, y es un esclavo que sirve y conoce bien a todas y cada una de las figuras más importantes de este siglo futuro. Cada capítulo nos presenta a nuevos personajes en distintas partes del mundo lo que convenientemente nos permite conocer todos los aspectos de este universo. Al principio este truco parece ingenioso aunque quizá demasiado conveniente… hasta que averiguamos quién es Mycroft Canner en realidad.

Este es un mundo donde la tecnología ha hecho que viajar alrededor del mundo sea asunto de una hora o menos por lo que las naciones como las conocemos han desaparecido (algo común en el género) pero además también las corporaciones multinacionales (algo no muy común para nada en nuestro genero hoy en día). En este mundo futuro las personas se juntan por intereses comunes, no por errores de geografía (siempre he pensado que no hay nada más absurdo que sentir lealtad por el lugar donde naciste). Desde las grandes agrupaciones de millones de personas hasta una unidad familiar, todo es por amistades con intereses similares no por atracción sexual (que como todos sabemos es una muy pobre base para intentar construir una relación por el resto de tu vida). Un mundo donde los pronombres personales carecen de sentido, pero con un propósito diferente a los de una novela de Le Guin, por ejemplo. (O Delany, si vamos al caso más extremo pero menos conocido). Todos son “ellos”, they o them, aunque la autora ocasionalmente decide usar arcaísmos como “él” y “ella” por razones varias, lo cual no aminora la complicación ya que en más de una ocasión usa un “él” para alguien que resulta mujer y viceversa. Igual que Monsieur le docteur Ralph en CANDIDE, Mycroft Canner es un narrador que le gusta jugar con las expectativas de sus lectores. Para ser una novela de ciencia-ficción tan visionaria en realidad no hay tantos adelantos tecnológicos. Lo del transporte casi instantáneo jamás se explica, por ejemplo. (Aunque los mentados coches voladores son fundamentales para la trama). Detalles como las habilidades del niño Bridger además parecerían inclinar la novela ligeramente al reino de la fantasía. A pesar de esto no dudaría ni un momento en etiquetarla como novela de ciencia-ficción, si eso les preocupa, y en todo caso a veces las etiquetas se vuelven estorbosas. Es una gran novela, punto.

Si acaso mi única queja seria el abrupto final. Resulta que TOO LIKE THE LIGHTNING es tan solo la primera mitad de la historia. Mi amigo Elías menciona que mientras la siguiente novela sea igual de buena, a él no le importa esto. Yo compartiría esa opinión, a pesar de mi desagrado por las series, si hubiera sido una historia auto-conclusiva. Este mundo se presta para otras tres novelas, ¡diez, si quieren! Pero con final, señores. Habiendo dicho todo esto, no hay duda que pienso comprar la segunda parte que sale este mismo fin de año. Mi mayor posible recomendación.

martes, 28 de junio de 2016

MIS CINCO NOVELAS DE FANTASÍA FAVORITAS DEL SIGLO XXI

Ayer lunes celebré en mi muro de Facebook el décimo aniversario de THE LIES OF LOCKE LAMORA, llamándola mi “segunda novela de fantasía favorita del siglo XXI”. Quizá inevitable, más de una persona preguntó cuál era mi favorita. En lo que a mí respecta cualquier excusa es buena para desempolvar el blog así que en vez de simplemente contestar la pregunta con un título se me ocurrió mejor listar mis cinco favoritas. Como siempre, recuerden que no pretende ser la lista de las Cinco Mejores Novelas de Fantasía del Siglo XXI sino tan solo mis favoritas. (Perdón, pero aparentemente hay que explicar lo obvio siempre). En otras palabras, aquí no van a encontrar libros de Brandon Sanderson, que en lo personal encuentro infumables. Para ahorrarnos problemas tampoco voy a distinguir entre fantasía épica o urbana o mera ucronía. Sin más, pasemos a lo bueno. Intentaré ser lo más breve que pueda en cada entrada:


THE FIRST LAW de Joe Abercrombie. Lectores veteranos del blog recordaran mi desagrado ante trilogías y el arte perdido de escribir novelas auto-conclusivas pero aquí se trata de algo distinto. Creo que es evidente para cualquiera que se moleste en leerlos que en realidad se trata de un solo libro, solo que dividido en tres volúmenes por razones de espacio. Libro cínico y revisionista como pocos antes o después, aunque sin jamás caer en la parodia del género también tan común en nuestros días. Abercrombie se demuestra como un enamorado del género, no un detractor, solo que tenía cosas nuevas que decir. Para renovar un género es inevitable usar algunos clichés intencionales y Abercrombie lo hace, como el bárbaro del norte o el gallardo soldado bien parecido, pero manejados de manera inusual y además mezclados con algunos personajes verdaderamente originales (como Sand dan Glokta, el Inquisidor, más bien torturador, que es mi favorito de toda la serie). A Abercrombie se le achaca el crédito de crear el subgénero de “grim dark fantasy”, este nuevo tipo de fantasía más sucia, más vulgar, y con protagonistas (“héroes” seria la palabra incorrecta) moralmente ambiguos, tan diferentes a los personajes de Tolkien o inclusive a los de George R.R. Martin. Aquí nadie viene de noble familia o tiene la menor posibilidad de ascender a algún trono. Aquí solo hay puro soldado raso, puro perdedor. No estoy por completo de acuerdo con esta acreditación. Recuerdo libros como los de Glen Cook  (los de la Black Company, por ejemplo) que ya en los 80s intentaban algo similar, pero es indudable que fue con Abercrombie que se popularizó esto y fue gracias a esta trilogía. Con el tiempo, Abercrombie ha añadido novelas (ahora si auto-conclusivas) y un puñado de relatos a este mismo universo, algunos tan buenos si no es que más que la trilogía original pero en mi caso muy personal ninguno que me volviera  causar el mismo impacto que estos primeros libritos. 


THE RED WOLF CONSPIRACY de Robert V.S. Redick. Hasta el día de hoy es un misterio para mí por qué esta novela no es mejor conocida. El primer libro de la ambiciosa tetralogía The Voyage of the Chathrand es de lectura imprescindible para todo aquel que se jacte de ser aficionado al género fantástico. Habiendo dicho todo esto, me queda claro que no es para todo mundo. Para empezar, ayuda mucho si les gustan las novelas navales (sobre todo las Napoleónicas). Es obvio que Redick hizo su tarea y la narración está llena de tecnicismos como novela de Patrick O’Brian. Por suerte, Redick tiene el suficiente oficio para no permitir que esto detenga la narración. En efecto, se trata de uno de esos relatos de aventuras desenfrenadas que por alguna razón ya no se escriben hoy en día. El gran navío Chathrand es el último de su clase, una montaña flotante de casi 600 años de antigüedad construida con materiales que ya no existen. Es tan grande que se requiere de un telescopio para poder examinar todos sus mástiles. Monstruos gigantes bajo cubierta manejan el ancla. En este enorme escenario es donde el destino de varios reinos y razas chocan durante el último viaje de este colosal navío. El “worldbuilding” es sencillamente asombroso en su cantidad de detalles, desde la historia y geografía de este mundo, hasta sus leyendas (sobre todo aquellas donde participa el Chathrand a lo largo de su existencia). Una faena creativa digna de las novelas de Steven Erikson (si la lista incluyera la década de los 90s tengan por seguro que vendrían por lo menos un par de novelas de Malazan). El trasfondo de THE RED WOLF CONSPIRACY es tan completo que uno desearía que hubieran más historias en este mundo. Por desgracia al final el mismo autor cae en esta trampa. Esta novela estaría mucho más arriba en mi lista de no ser por el hecho que Redick arruina un final perfectamente auto-conclusivo con un epilogo innecesario que solo sirve para desarmar un par de puntos ya resueltos con el claro propósito de escribir una secuela. Aun así recibe mi más alta posible recomendación.


JONATHAN STRANGE & MR. NORRELL de Susanna Clarke. Hay poco que yo pueda añadir sobre esta maravillosa novela que no hayan hecho ya miles y miles de reseñas. Ganadora del Hugo, del World Fantasy, del Locus, finalista al Nebula (y al Whitbread y al Guardian, así como nominada al Booker. Es decir, el tipo de premios literarios al que las novelitas de fantasía en general no tienen acceso), JONATHAN STRANGE & MR. NORRELL marcó un parteaguas en la historia del género. En una Inglaterra del siglo XIX que nunca fue pero virtualmente idéntica a la nuestra, la magia es real pero dejó de practicarse hace mucho tiempo, desde la misteriosa desaparición de John Uskglass hace casi 300 años. La magia es algo que se discute en círculos académicos pero nada más. “Magic is simply something a gentleman does not do.” (Sobre todo porque nadie parece capaz de lograrlo en realidad). Es entonces cuando aparece Gilbert Norrell, un hombrecillo fastidioso que pronto convence a toda la nación de sus habilidades mágicas. No tarda mucho en convertirse en la celebridad del momento de la alta sociedad en Londres. Comisionado por el gobierno crea barcos fantasma para defender la isla de las flotas de Napoleón. Aun con todo su éxito, sin embargo, sigue siendo un hombre mezquino, celoso de que algún otro mago pueda aparecer en Inglaterra. Con la ayuda de su sirviente Childermass se encarga de monopolizar todos los libros de magia en el Reino Unido. Su hegemonía es indiscutida hasta que surge el joven Jonathan Strange, quien a diferencia de Norrell no ha aprendido magia de los libros sino de una naturalidad casi virtuosa. Comienzan como mentor y pupilo pero no pasa mucho tiempo antes que una feroz rivalidad nazca entre ambos, dividiendo al país en dos. Y ni siquiera he mencionado al caballero del pelo como el vilano de cardo… La sinopsis da una vaga idea de la historia pero de ninguna manera revela el por qué es tan especial el libro. Escrita como una verdadera novela decimonónica, con ortografía arcaica, es obvio que sus influencias son Dickens y Jane Austen en vez de Tolkien. La novela cuenta además con casi 200 notas de pie de página que documentan la historia de la “magia inglesa”. Se ha mencionado en más de un lugar que estas notas bien podrían formar una maravillosa novela por sí solas. De lectura densa, es aun así sorprendente como en ningún momento de sus casi 800 páginas parece haber relleno innecesario de ningún tipo. Una obra imprescindible. 


THE LIES OF LOCKE LAMORA de Scott Lynch. El libro que dio origen a esta postal. La historia de un ladrón de poca monta y sus amigos en una ciudad que parecería el reflejo de nuestra Venecia medieval, espolvoreados con capítulos que ilustran la historia de la ciudad y el mundo donde viven. Este es un libro que desde la primera página me agarró y ya no me soltó hasta que lo terminé agotado una semana después. No tengo idea cuánto tiempo llevaba Lynch incubando esta novela en su cabeza pero es de verdad pavoroso la cantidad de detallitos que forman su mundo. Desde la geografía de su ciudad, cada calle y esquina con su propia historia, hasta la misma arquitectura, las costumbres y tradiciones de este mundo al mismo tiempo familiar y completamente alieno. A diferencia de la mayoría de las fantasías actuales, tan solemnes y formales (Brandon Sanderson se me ocurre de inmediato), este es un libro que jamás se toma sí mismo demasiado en serio. Escrita con mucho brío y alegría, sus páginas se devoran en tan solo un manojo de días. He leído en más de un lugar que el libro les recuerda las historias de Fafhrd y el Ratonero Gris de Fritz Leiber, lo cual tiene algo de razón, supongo, pero a mí en realidad el protagonista me recuerda más a Corwin, de las novelas de Amber de Zelazny. Lástima que más gente no lo conoce. Sí, por desgracia las secuelas dejaron mucho que desear (de hecho, son pésimas). Ignoro si esto es debido a que la primera novela creó expectativas imposibles o si simplemente Lynch dio todo lo que tenía en este libro, pero eso no le roba ningún mérito a la novela original.


PERDIDO STREET STATION de China Miéville. En cierta forma, me sorprendió la cantidad de gente que me preguntó cuál era mi novela de fantasía favorita de este siglo cuando la respuesta es tan obvia. Quizá parte de la confusión es debido a que hasta el día de hoy nadie parece estar muy seguro si es fantasía o no. Nadie parece saber cómo clasificar esta novela y creo que ahí yace parte de su encanto. No es CF, no exactamente, pero tampoco parece ser fantasía. Muchos hasta la consideran Steampunk. Muchos la consideran “Weird”. En efecto, en la última década China Miéville se ha convertido en el santo patrono de este movimiento y en gran parte es debido a este libro. Lo que nadie duda es que es uno de los logros literarios más extraordinarios de este siglo. PERDIDO STREET STATION es la monumental novela que nos introdujo al mundo de Bas-Lag y su ciudad principal de New Crobuzon. Una obra maestra perfecta, universal, exhaustiva. El tipo de libro que me causa envidia (de la buena y de la mala). Desearía haber escrito este libro. Un libro que se aleja del modelo de Tolkien (es bien conocido el desprecio de Miéville por Tolkien) y que se asemeja más a los libros excéntricos de Mervyn Peake. Quince años después de leerlo por primera vez sigo asombrado ante el catálogo de maravillas esperando dentro de sus páginas listas para emboscar al lector desprevenido. Hasta la trama es difícil de encapsular. El protagonista es un científico que es contratado por un Garuda, una especie de hombre pájaro (aunque esa descripción es tan inadecuada que no sé ni por dónde empezar) que ha perdido sus alas y que está dispuesto a pagar lo que sea a cambio de poder volver a volar. Mientras esto ocurre, la novia artista del científico, una Khepri, una especie de mujer insecto (con cabeza y mandíbulas de escarabajo) que solo se puede comunicar con su amante mediante señas (las escenas de sexo son… interesantes) es contratada por Mr. Motley, un gangster, para que le haga una escultura de él mismo. La comisión no es tan sencilla ya que Mr. Motley ha alterado su cuerpo tantas veces que ya no tiene una “forma” propiamente dicha. Igual que con la novela de Susanna Clarke, la estrafalaria sinopsis no explica bien lo que hace tan entrañable al libro. Habría que mencionar detallitos incidentales como el Construct Council, una inteligencia artificial creada espontáneamente de las montañas de basura de la ciudad. Una especie de dios steampunk hecho de tecnología victoriana y que propaga el virus de la consciencia a otros mecanismos en la ciudad. Habría que mencionar al Tejedor, una araña multidimensional (con manos humanas nunca ociosas) obsesionada con patrones recursivos y que solo habla en métrica libre. Al gueto comunista de los Garuda. A la trágica historia del exilio de los Khepri. Habría que hablar de sus lenguajes. De los Remade. De los fRemade (sobre todo Jack Half-a-Prayer). Detrás de todas estas invenciones descarriadas Miéville nos habla de la obsesión creativa, ya sea científica o artística, que no te deja dormir hasta no ser satisfecha. Detrás de toda esta pirotecnia, Miéville nos habla de la condición humana. Aquellas personas que se niegan a leer literatura fantástica porque creen que es mero escapismo nunca han leído a Miéville...

Lo más sorprendente de esta lista es que casi todas estas novelas (excepto una) son opera prima. A veces esto es bueno, cuando el autor no logra controlarse y le mete de todo al libro, aun lo que no es estrictamente necesario. Ese entusiasmo tan contagioso del autor que hasta el lector puede sentir. Ya solo para terminar me gustaría hacer mención honorifica a THE NIGHT CIRCUS de Erin Morgenstern y THE NAME OF THE WIND de Patrick Rothfuss, que habría sido perfecta si tuviera un editor más exigente y le tijereteara unas 200 páginas por lo menos (y aun así quedarían casi 500 páginas)

sábado, 18 de junio de 2016

LOS MUCHOS UNIVERSOS DE CAROLYN IVES GILMAN

En el último podcast de los Verdhugos recomendé en un momento de desesperación la novela DARK ORBIT de Carolyn Ives Gilman. La desesperación no se debía a que no fuera buena, sino a que en realidad no se trata de un libro nuevo. Salió a mediados del 2015, pero si son pobres como un servidor (o tacaños) hubo que esperar hasta el mes pasado para que nos llegara la edición en rustica a precios (ligeramente) más asequibles. La verdad es que de haber sabido de antemano lo buena que es a la mejor habría comprado la versión en tapa dura, aunque eso significara comer latas de atún toda una semana. Yo ya le tenía muchas ganas por un par de razones. Soy seguidor incondicional de esta escritora desde que leí sus novelas cortas “Arkfall” y “The Ice Owl” hace un par de años. Historias tan buenas que uno se pregunta por qué no es más conocido el nombre de esta mujer. La novela ocurre en el mismo universo de los Veinte Planetas de esos dos relatos previos pero es completamente independiente. No es necesario haberlos leído para entenderla (la frase “Veinte Planetas” se menciona tan solo dos veces en todo el libro) de la misma manera que se puede leer THE LEFT HAND OF DARKNESS sin jamás haber abierto primero ROCANNON’S WORLD. Como verán a continuación, estos dos ejemplos no son accidentales.

En efecto, recuerdo que lo segundo que atrajo mi atención de este libro el año pasado fue el entusiasmo con el que Ursula Le Guin lo recomendó en varios lugares. Como quizá sepan, la señora Le Guin no suele promover novelas (ni siquiera las suyas) con mucha frecuencia. Uno no tarda mucho en descubrir por qué el libro le gustó tanto y sin embargo creo que le puede interesar no solo a los lectores de Le Guin. Si bien es cierto que Gilman escribe aquí una novela de CF antropológica como las que Le Guin producía en los 70s, también hay que añadir que lo hace usando únicamente la más rigurosa ciencia. Hay escenas que parecen arrancadas de una novela de Peter Watts, mientras que el extraño coctel de filosofías y creencias de medio oriente recuerdan más bien los libros de Frank Herbert. Verdaderamente una novela original.

Uno de los aspectos más intrigantes del libro son los efectos sociales que los viajes interestelares han causado en la Humanidad. En un universo donde no existen los viajes más rápidos que la luz, aquellos que deciden viajar a otras estrellas se encuentran fuera de la secuencia de la Historia, de la “continuidad” de toda la raza, sus vidas poco más que fragmentos distribuidos a lo largo de las décadas y los siglos. Extranjeros perpetuos. El resto de la humanidad los llama, con desprecio, Wasters. Ellos, por su parte, llaman a los demás Planters. Gente que vive una monótona secuencia lineal de tiempo, siempre en un mismo lugar, como macetas. Lo único que les importa es su propia época. La gravedad planetaria deforma sus ambiciones e imaginación. Mientras que para ellos el tiempo ocurre, para los Wasters solo existe el ahora. Por supuesto, escoger cuál de las dos vidas preferiríamos vivir no es tan sencillo como parecería al principio.


Sara, una mujer Waster que ha caído en desgracia, es contratada por una corporación para ser enviada en un viaje a 58 años luz para investigar un planeta habitable que se encuentra en una región del espacio saturada por materia obscura, de bizarras anomalías gravitacionales y donde las leyes de la física parecen comportarse de manera extraña. La verdadera razón por la que es enviada no es por ser una exo-etnóloga sino para vigilar a una mujer llamada Thora, cuyo incomodo pasado hace necesario que la manden muy, muy lejos. Cuando llegan a las coordenadas correctas, casi 60 años después, encuentran un mundo infestado de formas cristalinas. Cuando amanece, la luz del sol hace que la superficie entera destelle como un caleidoscopio. El sentido de la vista es inútil. Ni siquiera lentes obscuros sirven cuando descubren que estos cristales en realidad son algo muy distinto. La escena cuando uno de ellos atraviesa con su brazo uno de estos “cristales” y su mano aparece del otro lado doblada, como si distorsionada por agua, es un verdadero momento de sense of wonder. Lo que primero nos haría suponer que se vienen página tras página de descripciones liricas sobre la geometría de los cristales y los colores de la luz que los atraviesa, a la Ballard (o las de CHAGA de Ian McDonald, para usar un ejemplo más reciente) pasa a segundo plano cuando DARK ORBIT se convierte en un libro muy pero muy diferente a partir del momento en que los exploradores encuentran a nativos, y al mismo tiempo Thora desaparece misteriosamente.


A continuación la mitad de los capítulos de la novela son narrados por Thora, atrapada en un universo de obscuridad absoluta. (El libro es quizá imposible de adaptar a otro medio a menos que estén dispuestos a pasar largos periodos de tiempo viendo una pantalla en negro). Estos capítulos acaban volviéndose claustrofóbicos para el lector. El tiempo no existe en tal lugar. No hay día ni noche. Es como estar atrapado dentro de tu propia cabeza. Ni cerrar los ojos ayuda para escapar. Thora duerme sin saber cuánto tiempo ha pasado, sin siquiera saber si ha abierto los ojos. Mientras esto ocurre, Sara intenta enseñar a “ver” a uno de estos nativos que viene del lugar donde Thora está atrapada. Una joven muchacha que está ciega, técnicamente, pero una ceguera que nace en el cerebro, no en los ojos. Es en ambas series de capítulos que podemos vislumbrar el verdadero propósito de Gilman, que logra que nos hagamos cuestionar la manera que procesamos la información que recibimos a partir de nuestros cinco sentidos, editando la gran mayoría de detalles innecesarios. El “mundo real” que percibimos es un muy pobre reflejo del verdadero. Un cuestionamiento casi ontológico que va más allá de lo que Watts, o inclusive Egan han llegado. Antes de terminar, Thora y Sara (y aquellos lectores con la suficiente imaginación) descubrirán las dimensiones adicionales “enrolladas” a nuestro alrededor propuestas por la cosmología de branas que hacen al universo mucho más grande, y pequeño, de lo que en un principio habíamos sospechado. Vivimos rodeados de un sinfín de universos y si bien son muchos los autores que pretenden explorarlos, Gilman parece ser la única que nos enseña el camino hacia cada uno de ellos. La verdad es una lástima que esta mujer escriba con tan poca frecuencia pero mientras mantenga este nivel yo la seguiré buscando.

viernes, 10 de junio de 2016

MÚSICA PARA AEROPUERTOS...

Desde que anunciaron el año pasado que los relatos de la Central Station de Lavie Tidhar por fin iban a ser coleccionados este es el libro de ciencia-ficción que yo más esperaba en el 2016. Tanta fue la espera, que conforme pasó el tiempo nos empezaron a llegaron reportes aparentemente contradictorios. CENTRAL STATION no va a ser una colección sino una novela. No, no. CENTRAL STATION va a incluir todos los cuentos de la saga. Me entusiasmaba la idea de una novela nueva en este universo tan lleno de posibilidades apenas explotadas pero yo seguía en mi afán necio de tener todas las historias en un solo volumen. Finalmente llegó el librito a mis manos y pude confirmar que CENTRAL STATION era, en efecto, ambos: una novela y una colección. Menciono todo esto porque en retrospectiva ya no estoy tan seguro que una fixup novel haya sido la mejor idea.


Los relatos de la Central Station tratan sobre el enorme aeropuerto espacial que se eleva sobre una Tel Aviv del futuro, y las vidas de los múltiples personajes que se arremolinan alrededor de la terminal. Gente que trabaja ahí o gente que va y viene del espacio exterior, cada uno con su propia historia como bagaje principal. En Amazon mencionan que los relatos de Tidhar recuerdan las novelas de Naguib Mahfouz, y creo que la comparación es muy apta. Los desdichados personajes de, por ejemplo, MIDAQ ALLEY (de donde sacaron la película mexicana de EL CALLEJÓN DE LOS MILAGROS) estarían perfectamente aquí, en los barrios y callejones bajo la sombra de la imponente e indiferente Estación Central. Sencillamente se encuentran entre lo mejor de lo mejor que nos ha ofrecido el género en la última media década, punto. Cada vez que me encontraba con uno en alguna revista era lo primero que leía. Son tan buenos que ya se hizo costumbre encontrarlos todos los años en las varias antologías de lo Mejor del Año. De hecho, en los últimos cuatro años consecutivos la antología anual de Gardner Dozois ha incluido sin falta por lo menos uno de estos relatos, a veces más. En otras palabras si son seguidores de las antologías de Dozois ya han leído casi la mitad de CENTRAL STATION, si bien fuera de orden.

O más bien, no lo han hecho…

Al principio creí que Tidhar únicamente había añadido pequeños párrafos al inicio de cada cuento (una táctica común en este tipo de novelas mosaico) para poder dar más cohesión a estos trece relatos. Sin embargo, como buen anal retentivo que soy y teniendo las antologías de Dozois a la mano, no pude evitar comparar los textos, lo cual me hizo descubrir enormes (y bastante curiosos) cambios. Uno pensaría que Tidhar realizó los cambios para agilizar la lectura. Evitar la simple repetición de información básica que resulta inevitable cuando estas escribiendo múltiples relatos a lo largo de varios años en distintas publicaciones y asumes correctamente que no todos han podido leer todos los anteriores. No es para nada el caso aquí. Por ejemplo, en “Under the Eaves”, apenas el segundo capítulo del libro, se nos informa lo que Miriam Jones hace para ganarse la vida… a pesar que la misma información ya se nos dio en “The Indignity of Rain”, el primer capítulo, apenas cinco páginas antes. Esto se habría podido solucionar muy sencillamente removiendo tan solo un par de frases. Lo que lo hace todavía más curioso es que en esa misma página Tidhar quita un párrafo completo que en mi opinión era bellísimo en el relato original. No solo no ayuda en nada al libro, no agiliza o simplifica la trama, sino que peor aún afecta negativamente al “capitulo”. Me parece que el relato original funciona mejor precisamente porque no descubrimos sino hasta el mero final que la persona con la que Isobel sueña con volver a encontrar esa misma noche, su amor prohibido, se trata de un robotnik. Aquí desde el principio Tidhar nos lo revela. Para qué, no lo sé. Honestamente prefiero el relato original. Lo mismo me ocurrió con “The Book Seller”, otro favorito mío. Me da la impresión que quizá habría preferido una colección en vez de una novela. Es decir, los relatos, intocados, dentro de un libro. De cualquier manera las costuras se pueden ver. Me cuesta trabajo creer que alguien leería este libro sin darse cuenta que originalmente eran cuentos cortos. Por supuesto, esto ocurre con THE MARTIAN CHRONICLES y nadie se queja. De nuevo, es a gusto de cada quien. Si debía ser una novela mosaico habría preferido quizá algo como MORE THAN HUMAN. Por supuesto, Tidhar es el autor y está en todo su derecho de alterar su propia obra. Él sabe mejor que nadie lo que le conviene, pero confieso que no quede muy convencido.

Leyendo el párrafo anterior antes de publicar la postal parece que estoy diciendo que el libro no me gustó, que los cambios me arruinaron la experiencia. Por el contrario, sigo convencido que puede ser lo mejorcito que nos va a dar el 2016. Relatos como “Strigoi” (o de nuevo “The Book Seller”) siguen siendo extraordinarios y conmovedores respectivamente. La escena donde el protagonista del segundo abre la caja con libros me sigue afectando de la misma manera, y asumo que a todos los que amamos las novelas baratas que “no son verdadera literatura” nos ocurre lo mismo. Quién sabe, quizá alguien que nunca ha leído los relatos originales disfrutara el libro de la misma manera que yo hice cuando los leí por primera vez. Lo que si me queda claro es que es evidente que Tidhar sabía desde un principio que estaba escribiendo una novela y no un ciclo de relatos. Hay momentos que Boris aparece de repente en algún párrafo aislado en relatos que no tiene nada que ver con él. No se explica quién es o por qué el narrador nos está hablando de él. Yo estaba seguro que esto era algo que el autor había añadido a la hora de publicar este libro para ligar mejor las historias, pero no. Releyendo los originales, estas interrupciones ya estaban presentes. Lo mismo ocurre con el niño Kranki. Muy buen truco, la verdad. Ya solo para terminar, es una verdadera lástima que no todos los relatos de la serie pudieron ser incluidos. Cuentos como “The Memcordist” y “Only Human”. Entiendo que el énfasis del libro debían ser las historias que ocurren en la Central Station, pero aun así…


Lavie Tidhar es un autor que en apenas unos cuantos años ha adquirido renombre afuera de los confines del gueto de la literatura fantástica gracias a sus novelas ucrónicas como OSAMA y A MAN LIES DREAMING, lo cual es muy merecido, pero yo personalmente sigo prefiriendo sus relatos cortos, de los cuales el ciclo de la Central Station continua siendo su obra maestra. Muy, pero muy recomendado.



jueves, 21 de abril de 2016

MIS 5 NOVELAS DE HORROR FAVORITAS DE ESTA DÉCADA

Antier mencioné con mucho orgullo en mi muro de Facebook que mi entrada sobre las 10 Mejores Novelas de Horror del Siglo XXI había roto la barrera de las quince mil visitas, la primera postal de este blog en lograr tal hazaña. Alguien luego comentó que la lista ya tiene cuatro años de antigüedad y que necesitaba una pequeña actualización. Como saben, no soy experto en horror. El blog, salvo muy contadas excepciones, es sobre ciencia-ficción. La verdad no leo tantos libros de horror. Quizá uno por cada diez de CF y Fantasía. Habiendo dicho todo esto, no se me hizo tan mala idea. Siempre y cuando se entienda que no son Las Cinco Mejores Novelas de Horror de Esta Década sino tan solo mis favoritas de las que he leído, no debe haber ningún problema. Las novelas no están en orden de preferencia sino simplemente cronológico, para evitar discusiones. Sin más:


THE RITUAL de Adam Nevill. A pesar que ya había escuchado el nombre del autor esta fue la primera de sus novelas que leí y con eso bastó para hacerme fan incondicional. Hay varias novelas de horror que te acaban gustando, ya sea porque te emocionaron o (en contadas ocasiones) por su originalidad. Lo que es muy raro es que consigan asustarte, por lo menos en mi caso. Escasas las novelas y películas de “horror” que lo lograron conmigo. Es por eso que me enamoré de este libro. Cuatro amigos de la universidad (ahora cuarentones) deciden reunirse para recordar los viejos tiempos y se toman unas vacaciones en los milenarios bosques del norte de Escandinavia (en algún momento mencionan que no están tan lejos de Porjus, o sea que estaban del lado de Suecia aunque luego esto se vuelve dudoso). Como buenos hombres de mediana edad, creen que sus cuerpos todavía pueden soportar los mismos rigores físicos que cuando eran adolescentes. Tan solo un par de días de expedición les demuestran lo contrario, pero cuando intentan regresar a través de un atajo para salir lo antes posible se acaban perdiendo. Aquí es donde inicia el libro, in media res, y la tensión empieza desde la primera página del prólogo cuando encuentran el cadáver destripado de un animal colgado entre los árboles. Colgado más alto de lo que cualquier hombre normal podría alcanzar. El cuerpo está tan magullado que es imposible identificar qué tipo de animal era. El cadáver tampoco apesta, lo que significa que no tiene mucho que lo mataron. La noche los pilla todavía deambulando perdidos hasta que llegan a una cabaña. Pero lo que parece un refugio es todo lo contrario. Hay algo en el bosque con ellos, algo que los está cazando. Maestro de su oficio, Nevill tan solo nos sugiere el monstruo que los acecha implacable. Nevill destaca también a la hora de hacernos sentir la inmensa desolación de este bosque antediluviano; el aislamiento y la asfixiante claustrofobia de estar perdido en su interior. Es uno de los pocos bosques vírgenes de Europa, intacto desde la última glaciación y habitado por seres que existían antes que los humanos. El Hombre no tiene cabida en semejante lugar. Nevill está emulando obviamente a autores como Machen y sus relatos de horror pagano (el epígrafe es una cita de Algernon Blackwood) y vaya que lo logra como pocos antes o después. El detalle de los jóvenes desquiciados que tocan black metal y que aparecen en la segunda mitad del libro solo vuelve la historia aún más delirante. Pocas veces encontrarán un libro donde se maneje mejor el suspenso, que te obliga a seguir leyendo a pesar que ya son las tres de la madrugada y tienes que levantarte temprano el día siguiente. Ya sea porque los capítulos son muy cortos o porque la historia de plano está muy bien narrada pero me eché las casi 450 páginas en tres noches. Muy recomendada, aun si no son fans del género.


LITTLE STAR de John Ajvide Lindqvist. Esta novela la vendieron como la primera donde su autor se alejaba del horror sobrenatural y, aunque sigo prefiriendo sus primeros libros, es asombroso lo que puede conjurar utilizando únicamente los ingredientes cotidianos de nuestras vidas normales. En 1992 un hombre encuentra a una niña recién nacida abandonada en el bosque y la adopta junto con su esposa. Por temor a ser descubiertos la mantienen encerrada en el sótano donde le cuentan espantosas historias sobre el mundo exterior. La niña, quizá por la manera en que es criada o por otras razones, es muy extraña. Sin embargo tiene una voz angelical. Una voz preternaturalmente bella. El hombre, un músico mediocre de poca monta, le enseña todo lo que sabe. A pesar de lo inusual de la situación todo parece ir a las mil maravillas. Hasta que un buen día la niña los mata y los descuartiza para poder encontrar el “amor” dentro de ellos. Su medio hermano debe cuidar ahora de ella y la lleva a Estocolmo, pero “Theres” continua siendo una perfecta extraña en la sociedad. Debido a la hermosa voz que tiene la muchacha su hermano la inscribe en la versión sueca de American Idol, donde la ve por televisión otra joven mujer llamada Teresa. Una joven muy tímida y sensible que escribe poesía y que también nació en 1992. Cuando poco después Teresa descubre que Theres es la misma persona con la que discute sobre su propia poesía en línea cree que es el destino el que las ha juntado y la va a buscar. No tardan mucho en hacerse amigas inseparables y deciden escribir canciones juntas. Cuando suben un video casero bajo el seudónimo de “Tesla” se convierte en una sensación en Youtube y recibe más de un millón de visitas, la mayoría de mujeres adolescentes y solitarias que se identifican con la extraña Theres y su voz fantasmal. Un culto surge alrededor de ella, un culto donde todas las muchachas se olvidan de sus temores ya que encuentran la fuerza en sus números. La suficiente fuerza para empezar a desahogar sus frustraciones matando a conocidos y extraños. ¿Quién no se identifica con estas jovencitas? Aquí seria buen momento para aclarar que esta novela no parece ser la favorita de los lectores de Ajvide Lindqvist. Recuerdo que varias reseñas se quejaban de la primera parte de la novela. A mí de hecho es la parte que más me gusta. Hay una verdadera sensación de lo extraño en esas secciones cuando Theres está creciendo en el sótano. También recuerdo a otras personas quejándose del gore excesivo de las partes finales. Es cierto que el autor decidió alejarse de los horrores Lovecraftianos de HARBOUR (más sugeridos que vistos) pero me parece tan solo la culminación natural no solo de esta novela sino de todo lo que escribió previamente. En mi opinión, John Ajvide Lindqvist permanece como uno de los escritores más interesantes hoy en día.


NOS4A2 de Joe Hill. Si soy muy honesto debo decir que disfruté más de sus primeras novelas, compactas y económicas, que se me hicieron más íntimas, más personales, pero por supuesto no puedo dejar de aplaudir cuando un escritor intenta algo muy ambicioso aun si fracasa. Cuando es un triunfo, como en el caso de NOS4A2, pues uno puede más que sentirse bien por un colega escritor. (¡Envidia de la buena, canijo Hill!). A excepción de un muy breve prologo que ocurre en el presente, el resto de la primera mitad ocurre en el pasado. Una serie de flashbacks se suceden a lo largo de varios años siguiendo la vida de Victoria (Vic) McQueen, una pequeña niña con la habilidad casi mágica de encontrar objetos perdidos (como el héroe de HUCK de Mark Millar). Acompañada por su fiel bicicleta, Vic puede viajar a través de un viejo túnel destartalado que no existe. Del Otro Lado del túnel hay… algo más. Vic es una de esas pocas personas capaz de acceder a una Norteamérica paralela, un país de la imaginación. En sus aventuras conoce a otras personas con la misma habilidad (como Maggie, la librera, quien usa sus letras de Scrabble para poder viajar). Estos “viajes” tienen un costo pero ambas amigas están dispuestas a pagarlo. La realidad nunca puede competir con la fantasía. Por desgracia no todos en el Otro Lado son tan buenos. Charles Talent Manx maneja las carreteras de ambos mundos en su Rolls con las placas del título de la novela y se dedica a tomar niñitos para llevárselos a Christmasland, un siniestro parque de diversiones donde se nota que Hill obviamente se divierte dando rienda suelta a su imaginación. El sirviente de Manx, Bing Partridge, es casi el Renfield de la historia y es uno de los personajes más interesantes del libro. A pesar de las atrocidades que cometen, ninguno de los dos es un villano. Ambos creen que están ayudando a los niños perdidos. En algún momento, por supuesto, Vic y Manx cruzan caminos con consecuencias funestas para ambos. La Vic adolescente cree que Manx ha muerto, pero las cosas nunca son tan sencillas en este tipo de novelas. Cuando llegamos al presente Vic se ha convertido en mujer y escribe libros infantiles, pero nunca ha vuelto ser la misma desde entonces. Su matrimonio sufre. Vic encuentra un refugio inútil en la bebida. Mientras tanto Manx ha regresado y ahora dedica toda su atención al hijo de Vic, igual que alguna vez lo hizo con la Vic niña. El choque es inevitable y muy pocos lo van a sobrevivir. Hay que decir además que el libro en sí es un producto muy trabajado, como los que ya quisiéramos aquí en México, pues cuenta con un manojo de ilustraciones de la mano de Gabriel Hernández, el colaborador de Hill en su excelente comic LOCKE & KEY, junto con toda una serie de tipografías (como cuando los personajes se mandan mensajes de texto en sus celulares). La novela de Hill nos podrá parecer a simple vista como uno de esos tabiques que su padre escribía en los 80s, pero a mí de hecho me recordó mucho a THE GREAT & SECRET SHOW de Clive Barker, y la verdad no se me ocurre un mejor cumplido.


REVIVAL de Stephen King. Hablando del padre, es bueno saber que el viejo Tío Stephen todavía puede sorprendernos de vez en cuando. En tiempos recientes ha agarrado tan buena racha que por un momento consideré escoger la de DOCTOR SLEEP que salió el año anterior a esta. Confieso que cuando supe que aquella novela se trataba de una secuela de la maravillosa THE SHINING esperé lo peor pero la verdad resultó una agradable sorpresa. Habiendo dicho todo esto, sigo pensando que el libro tiene varias fallas. En todo caso escenas sobre reuniones de Alcohólicos Anónimos y gente ayudando a enfermos y ancianos en un asilo no son temas que me interesen mucho. Por todo esto mejor escogí REVIVAL, que en muchas formas es casi perfecta. El hecho que son apenas 400 páginas ayudó mucho. En un pueblito de Nueva Inglaterra el pequeño Jamie Morton conoce al nuevo cura local, el carismático Charles Jacobs, que llega con su familia para enseñar la Palabra del Señor. Una tragedia le hará perder la fe, sin embargo, y maldice a Dios delante de su escandalizado rebaño. La gente lo corre del pueblo, pero esto es tan solo el inicio de una historia paralela que abarca décadas. El niño crece y se convierte en un músico itinerante, con una guitarra como su única posesión y perseguido por sus propios demonios personales. A punto de ser destruido por la heroína es cuando vuelve a encontrar a Charles Jacobs, quien le salva la vida. Jacobs se ha convertido en un hombre de “ciencia” (aunque es una ciencia espuria que más tiene que ver con Frankenstein) y se dedica a “salvar” gente sin recursos. Sus razones poco tienen que ver con el altruismo, por supuesto. Lo que busca obsesivamente es un camino hacia el Mas Allá. Con la ayuda de Jamie lo lograra y juntos descubren lo que nos espera a todos tras la muerte. Recuerdo que se cansaron de vender esta novela con la línea “the most terrifying conclusión Stephen King has ever written”, y supongo que técnicamente tienen razón. El final es desgarrador y sin esperanza alguna. Más, por favor.


A HEAD FULL OF GHOSTS de Paul Tremblay. En un tranquilo pueblo de Massachusetts la vida de una familia de clase media es destruida cuando la hija mayor sufre un colapso nervioso que ni los siquiatras ni los medicamentos parecen poder ayudar. Eventos cada vez más siniestros se suceden sin explicación alguna hasta que un sacerdote determina que la joven está poseída y un exorcismo es necesario. De alguna manera todo esto se convierte en un reality TV show. La novela inicia propiamente quince años después cuando una reportera regresa a la casa abandonada y entrevista a la hermana menor sobre lo que ocurrió cuando ella era niña. Es una novela muy de su tiempo, no solo por el reality TV show sino por los capítulos escritos por una bloguera que nos va narrando lo que sucedió durante los episodios de “The Possession”, el documental que se filmó durante el exorcismo. Curiosamente en la página de Amazon comparan esta novela con LET THE RIGHT ONE IN y con THE HAUNTING OF HOUSE HILL. Supongo que veo la razón (el nombre de la protagonista no creo que sea accidental, y la bloguera hasta menciona la novela de Shirley Jackson en algún momento), pero en mi opinión el libro al que más recuerda es THE EXORCIST de William Peter Blatty y no por las razones obvias. Mucha gente se acuerda de la película pero no necesariamente de la novela, que en realidad es mucho más ambigua. De la misma manera, en A HEAD FULL OF GHOSTS jamás queda muy claro si todo esto es horror sobrenatural o psicológico. A muchos lectores esto parece molestarles pero yo lo encuentro todavía más perturbador. La ambigüedad solo aumenta con la narración imprecisa de la protagonista, cuyos recuerdos están inevitablemente mezclados con pesadillas y las versiones que escuchó de los mismos eventos por parte de sus padres, así como los incontables mitos y leyendas urbanas que surgieron en internet alrededor del programa. Esta es la novela más reciente del grupo y por un momento dudé en incluirla, temiendo que a la mejor mis impresiones eran tan fuertes solo por haberla leído apenas hace unos meses. Sin embargo después de echar un segundo vistazo mientras preparaba esta postal me queda claro que la calidad de este libro es indudable. Otra novela que se puede recomendar con mucha facilidad aun si no suelen leer libros de horror.

Mención honorifica a WE ARE MONSTERS de Brian Kirk (siempre he pensado que los manicomios son el lugar  *perfecto*  para una novela de horror), y THE CRONING de Laird Barron (perdón pero de plano lo prefiero como cuentista). Me habría encantado poder incluir a AMERICAN ELSEWHERE de Robert Jackson Bennett, que es simplemente extraordinaria y de hecho te la etiquetan como horror pero yo sigo insistiendo que en realidad es otra cosa, y por ultimo a THE TWELVE de Justin Cronin, que es quizá una de las mejores novelas de vampiros de nuestra generación (la épica THE PASSAGE es parte de la lista anterior) excepto si te gustan los libros de Anne Rice, en cuyo caso a la mejor la van a odiar ya que estos vampiros son más parecidos a los de Hogan y Del Toro. Como siempre, descubro que todavía me falta mucho por leer…

miércoles, 17 de febrero de 2016

MIS LIBROS FAVORITOS DEL 2015

Hace tres semanas mi estimado amigo Elías Combarro sacó en su blog Sense of Wonder una lista de sus 12 libros favoritos publicados en ingles en 2015. La lista la pueden encontrar aquí. Con mucha razón menciona que fue uno de los mejores años para la literatura fantástica y estoy de acuerdo. Tanto así que mi lista y la suya solo coinciden en tres libros, algo que más que razón para discutir me parece excelente. 2015 fue el año en que varios de los autores más importantes del género casualmente sacaron libro al mismo tiempo (y sin embargo, salvo por una extraordinaria excepción, no incluyo a ninguno de ellos). Siempre hay que detenernos cuando Kim Stanley Robinson publica una nueva novela, y lo mismo con Neal Stephenson, pero ninguno de ellos me acabó por convencer. No son libros malos, pero en mi opinión no se encuentran entre lo mejorcito de su obra. El de Bacigalupi me gustó pero no solo lo encuentro bastante inferior a sus libros anteriores, peor aún, creo que se empieza a repetir. Si están esperando encontrar esas tres novelas aquí, igual que en todas las otras listas, están en el lugar equivocado. Por desgracia, como se trata de una docena de libros, por fuerza van a tener que ser reseñas demasiado breves. Sin más…


1) THREE MOMENTS OF AN EXPLOSION de China Miéville recibe mi voto a la mejor colección del año. De todos es conocida mi desmedida admiración por este escritor y quizá crean que no estoy siendo del todo objetivo, pero reto a quien sea a desafiar mi afirmación original. Si soy honesto debo admitir que sigo prefiriendo sus novelas a sus relatos cortos, pero lo que logra aquí en tan limitado espacio (varias de las mejores historias aquí presentes apenas tienen 5 páginas) es sencillamente asombroso. Para una reseña más detallada aprieten aquí. 2) GET IN TROUBLE de Kelly Link, que en cualquier otro año habría sido mi colección favorita. Todos los relatos ocurren en nuestro mundo, en nuestra misma realidad (a diferencia de las delirantes pesadillas de Miéville) pero de alguna manera logran ser aún más extraños. Si recuerdan PRETTY MONSTERS ya saben a lo que me refiero. A diferencia del libro de Miéville aquí no van a encontrar muchos relatos de menos de 30 páginas, algo que aplaudo... y que lograría que Kelly Link jamás publicara en México.


3) ANIMAL MONEY de Michael Cisco es la novela que me habría gustado escribir a mí en 2015, lo cual en mi universo solipsista y egoísta es el mayor cumplido que le puedo hacer. Envidia de la buena y de la mala es lo que genera en mí este libro. Jeff VanderMeer la describió como la INFINITE JEST de la literatura weird (mientras casi le daba una apoplejía al intentar leerlo) pero si me preguntan a mí la expresión “literatura weird” se queda corta. No estoy seguro que exista una etiqueta para describir estas casi 800 paginas (¿y qué más le podemos pedir a un libro? Si lo que quieren es leer cosas familiares y cómodas, como un par de pantuflas viejas, regresen con Asimov). El libro es demasiado extraño para ser acogido por el público en general, pero creo que esta es la novela que finalmente va a convertir a Cisco en una súper-estrella (claro, dije lo mismo hace cuatro años con THE GREAT LOVER y nunca sucedió).  4) LUNA de Ian McDonald, que se lleva con mucha tranquilidad mi voto a la mejor novela de ciencia-ficción del 2015. La extraordinaria excepción que menciono arriba y uno de los tres libros que comparto con la lista de Elías. Si quieren ver por qué, aquí escribí la reseña.


5) CRASHING HEAVEN de Al Robertson. De vez en cuando (muy de vez en cuando) aparece un libro que me demuestra que, contra toda evidencia, el cyberpunk no está tan muerto como parecía. La última vez que esto me ocurrió fue hace casi 15 años con ALTERED CARBON,  la monumental primera novela de Richard Morgan. El libro de Robertson empieza siendo tan cyberpunk, de hecho, que por más de un momento temí que íbamos a caer en el pastiche, pero conforme avanza la historia se convierte en un animal completamente distinto, casi space opera, cuando descubrimos que todos esos detallitos de fondo no están solo de adorno, y vaya que hay detalles de fondo de sobra (CRASHING HEAVEN también es una primera novela). La recomiendo muchísimo, sobre todo porque sé que a diferencia de los otros libros en esta lista a la mejor pasa desapercibida en México. 6) A DARKER SHADE OF MAGIC de V.E. Schwab. Únicamente había leído la novela VICIOUS de esta joven autora, que me gustó pero que de ninguna manera me preparó para este monstruo. La otra novela podrá ser de lectura más rápida pero en comparación con esta se queda muy corta a la hora de construir un universo. ¿O debo decir universos? Londres Rojo, Londres Blanco, Londres Gris, cada uno al lado del otro y reminiscente de las novelas literarias ochenteras de Moorcock (o como THE WHISPERING SWARM de este mismo 2015, que se lleva mención honorifica)


7) THE VORRH de Brian Catling. Sé que algunos van a protestar debido a que en algunos países esta novela fue publicada antes del 2015. Ni modo, se aguantan. La edición que salió el año pasado fue la primera vez que la mayoría de la gente la pudo leer y, más importante, fue la primera oportunidad que tuve yo de echarle el ojo. Una delirante fantasía cuya “trama” es imposible de resumir. Desde CLOUD & ASHES hace ya más de cinco años no me emocionaba tanto una fantasía. 8) THE VISIBLE FILTH de Nathan Ballingrud, por su parte, no llega ni a las 100 páginas (en México sería considerada como ANNA KARENINA) pero salió en forma de libro así que cuenta para la lista. Con Ballingrud, en todo caso, el número de páginas se vuelve irrelevante, logrando en tan reducido lienzo lo que mucho otros no pueden con tabiques de mil páginas. Si alguien recuerda NORTH AMERICAN LAKE MONSTERS de apenas hace un par de añitos ya lo saben. (Creo que esa colección apenas y llegaba a las 300 páginas)


9) THE GRACE OF KINGS de Ken Liu, el último de los tres libros que comparte mi lista con la de Elías, me demuestra que al revés de con Miéville a Liu lo sigo prefiriendo como cuentista que como novelista, pero imposible negar que este es un gran libro impecablemente concebido. Pierde puntos cuando se revela como la primera parte de una trilogía pero eso ya es cosa mía. Mi reseña más detallada la pueden encontrar aquí. 10) COLLECTED FICTION de Leena Krohn. Algo hay en el agua de los países escandinavos que los escritores de esas latitudes logran conjurar semejantes visiones. Ya sea la sueca Karin Tidbeck (o su compatriota John Ajvide Lindqvist), o el finlandés Hannu Rajaniemi, o su compatriota Leena Krohn. Confieso que su obra me era del todo desconocida y debo agradecer a Jeff VanderMeer por la recomendación oportuna ahora que Cheeky Frawg decidió publicar una retrospectiva de no solo todos sus mejores relatos cortos sino además un puñado de sus novelas, todo dentro de las cubiertas de este monstruo de libro de casi 1000 páginas. Por supuesto, la comparan con Calvino, con Borges con Kundera y con Lem pero, para variar, las comparaciones son válidas. Ciudades de insectos gigantes y la mujer que dice ser Don Quijote. ¡No se lo pierdan! De hecho, el único volumen que se le compara en importancia el año pasado es…


11) COMPLETE STORIES de Clarice Lispector, esta inmensa colección de todos los relatos de esta maravillosa escritora. Nacida en Ucrania pero educada en Brasil, es considerada “la escritora judía más importante desde Franz Kafka”. Leyendo las traducciones al inglés de estas historias, desearía poder hablar portugués. Aun traducida su prosa es tan lírica que únicamente me puedo imaginar lo bello que debe sonar en su idioma original. Gracias a mi amiga Karen Chacek por la buena referencia. 12) THE FIFTH SEASON de N.K. Jemisin. Confieso que soy la única persona en el planeta que no quedo tan impresionado por THE HUNDRED THOUSAND KINGDOMS, nominado a todos los premios habidos y por haber, y mucho menos por sus secuelas (solo me animé a leer la primera), pero por alguna razón la premisa de esta nueva novela me atrajo y qué gusto que le di una oportunidad. Al final me salen con la payasada que va a ser una trilogía pero aun así creo que el libro se sostiene muy bien por sí solo.

La verdad es que pude mencionar más títulos. 2015 fue así de bueno. La postal ya es demasiado larga, sin embargo, así que mención honorifica a DARK INTELLIGENCE de Neal Asher, CROOKED de Austin Grossman (placer culpable), THE MECHANICAL de Ian Tregillis (quizá demasiado derivativo de todas esas historias de los Shapers/Mechanists de Bruce Sterling de los 80s), UPROOTED de Naomi Novik (no soy tan fan de su serie de “Temeraire” (aunque la primera novela es muy entretenida) pero admito que este libro es un despliegue impresionante de worldbuilding), THE FIFTH HEART de Dan Simmons (como siempre, Simmons no decepciona), y MEETING INFINITY de Jonathan Strahan, como de costumbre la mejor antología del año.